
Gabriela, la unica mujer en Aucas
En un cuerpo técnico netamente de hombres, la nutricionista se abre paso y hace respetar, aunque dice que muchos pecan con el cocolón.
No solo llama la atención por el tono verde de sus ojos o por su presencia fuerte pero tímida, sino porque es la única mujer que ronda por los camerinos de Aucas.
Su nombre: Gabriela Llerena, la nutricionista de 26 años del equipo oriental quien, aunque mantiene una buena relación con los jugadores y con el resto del cuerpo técnico, confiesa que ser la única mujer a veces es complicado. “Hay veces que tienen temas de conversación que no quisiera escuchar (sonríe)... pero sí, es un poco complicado trabajar con puros hombres”, dijo a EXPRESO.
A Gabriela la costumbre le ha hecho que la convivencia sea cada vez más sencilla. Doctora de profesión, la joven lleva trabajando con el equipo desde hace dos años y medio y, de hecho, ya hasta se autoproclama hincha del club.
Todo empezó cuando acabó su carrera profesional en una universidad de la capital, y el presidente de Aucas, Danny Walker, le ofreció personalmente el cargo de nutricionista. Ella sin pensarlo dos veces aceptó y desde entonces no se ha separado de las filas del Ídolo del Pueblo.
Cuando la ‘doc’ camina por el gramado del estadio Gonzalo Pozo Ripalda, es común ver a los jugadores acercarse para hacerle bromas, abrazarla o agradecerle por su labor. Es bien aceptada en la plantilla, aunque aclaró que mantiene un trato muy respetuoso con los futbolistas.
“Ellos nunca entran desnudos al camerino cuando saben que yo estoy ahí. Igual tampoco les gusta que yo los esté viendo”, indicó segura Llerena.
La doctora es celosa y prefiere guardarse muchos secretos profesionales sobre el tipo de dieta que llevan los jugadores, aunque sí hizo una confesión: no comen muchas frutas y verduras, algo que justifica un poco aduciendo que eso es común “en nuestra cultura”.
Otro de los “secretos de estado” que Llerena revela, es que a algunos futbolistas les “gusta mucho el cocolón”, de ahí que es común ver ‘kilitos’ de más, algo que se compensa con el trabajo físico que hacen y una dieta balanceada que incluya carnes, pero sin grasa -de preferencia pescado-.
Y es que Gabriela es rigurosa en su plan alimenticio, manda a los jugadores de Papá a consumir verduras, aunque no quieran, al menos una vez a la semana, “luego ya se acostumbran a comer más”, enfatiza.