
FMI: La economia del pais decrecera -4,5 % este ano
Las economías padecen de esos malestares como los seres humanos: a veces se deprimen. Y eso parece que le pasará a Ecuador, según el oráculo del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Las economías padecen de esos malestares como los seres humanos: a veces se deprimen. Y eso parece que le pasará a Ecuador, según el oráculo del Fondo Monetario Internacional (FMI).
De acuerdo con su informe Panorama Económico Mundial, que sacó del horno ayer, nuestro país descenderá a una tasa negativa inédita, desde la crisis de 1999, del -4,5 %: el peor ratio de la región, salvo por Venezuela, que caerá en el pozo profundo del -8 %.
Iván Rivadeneyra, director del Centro de Investigaciones Económicas (CIEC) de la Espol, indica que estaba clarísimo que se daría un pronóstico de esa naturaleza.
“No subestimaría las proyecciones del FMI porque el país ha estado pisando sobre un proceso recesivo”. Los tres trimestres de cambio en la tendencia de la economía y el nuevo paquete de impuestos que se prevé no hacen más que aplanar el terreno. A eso se suma la dolarización (se apreció el dólar y han caído las exportaciones), “la incertidumbre y la carestía de vida. La economía se resentirá”.
A las voces de la academia se une la de las empresas. Juan Carlos Díaz-Granados Martínez, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Guayaquil, propone que, para salir del paso, se cambie el modelo pues, al igual que en Venezuela, en Ecuador no ha funcionado. “Hay que bajar el gasto fiscal para que haya menos impuestos”. Otro camino, dice, es firmar acuerdos, tal como Chile, que ha suscrito más de 60, lo que hizo que ya no sea un mercado de solo 18 millones (su población) sino de 4.500 millones de consumidores a los que les puede vender, pues el 95 % de lo que produce ese país se exporta.
Pero mientras las premoniciones del FMI son relativamente devastadoras, el Banco Central de Ecuador (BCE) mantiene el optimismo, aunque cercano a cero. El BCE revisa otra vez la previsión del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2016, que se asemejaría al 0,3 % de 2015. A finales del año pasado se hablaba de 1 % y luego, en febrero, la rebajó al ubicarla entre 0,3 y 0,4 %.
La caída del precio del petróleo, el commodity que más ingresos le ha generado al país, que requiere de esos flujos para cultivar a su economía dolarizada doméstica, es uno de los causales para predecir un futuro turbio. Ha repercutido en todo: cayeron los depósitos, bajó el nivel del crédito (que es un impulsador de la economía), el Gobierno se ha atrasado en los pagos a sus proveedores, se redujeron las ventas y aumentó el desempleo.
Sin embargo, el ministro de Sectores Estratégicos, Rafael Poveda, considera que podrá capearse el temporal, con la operación de las hidroeléctricas y el ahorro en subsidios en combustibles, justamente por la caída del crudo (en más de 2.000 millones), menos los 1.000 millones que dejarán de gastarse en importación de energía, además de los reajustes del presupuesto. El Gobierno también suma a su fe las inversiones en minería.
Pero a Marcos López, exdirector del BCE, le preocupa el estado de las reservas internacionales (RI), que están por debajo de las bancarias en más de 1.500 millones. Las RI están en 2.468 millones, cuando las bancarias andan por los 3.680 millones. La relación debe ser, al menos, de 1 a 1, como en el 2008-2009, cuando se presentó una ‘minicrisis’ y esas reservas ayudaron a la estabilización.
La balanza de pagos, en rojo
La balanza de pagos (BP) es como la cuenta madre. Ahí se registran todas las transacciones de Ecuador con el mundo. Las de bienes y servicios (corrientes) y las de capitales y financiera, básicamente. La BP cerró en rojo. Según el Banco Central, al final de 2015 el saldo negativo fue de un gigante monto de $ 1.488 millones. Entre las subcuentas está la balanza comercial que fue deficitaria. En el 2015 las exportaciones bajaron 28,4 % y las importaciones 22,4 %. El BCE destaca el resultado por el lado de la Inversión Extranjera Directa (IED). En el 2015, “se recibió un mayor flujo de IED ($ 1.060 millones), que al comparar con el 2014 representó un aumento del 37,1 %. Esta cuenta es importante para la dolarización. WMA