Actualidad
La flexibilidad laboral inquieta a trabajadores
Organizaciones laborales arman su propia agenda de pedidos al nuevo Gobierno. Rechazan el contrato a plazo fijo y por horas.

El anuncio de crear nuevas modalidades de contratación laboral en el país vuelve a enfrentar a empleadores y trabajadores, que buscan aprovechar estas nuevas señales de cambio para defender derechos y beneficios. Los primeros piden mayor flexibilización en las formas de contratación para poder emplear a más personas, los otros solo prefieren hablar de dinamizar el sector.
La propuesta que la Cámara de Comercio de Guayaquil (CCG) presentó el miércoles pasado al nuevo ministro de Trabajo, Raúl Ledesma, tuvo el rechazo de algunas organizaciones de trabajo. Se niegan a la posibilidad de prescindir de la contratación indefinida para volver a la de plazo fijo y por horas. “El peso de la crisis no se lo puede cargar solo en los hombros de los trabajadores. Volver a pensar en flexibilización, volver a dar a los empresarios condiciones preferenciales en relaciones laborales nos puede llevar a la precarización”, dijo Juan Vareles, vicepresidente de la Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Clasistas Unitarias de Trabajadores que reúne a cerca de 1.500 organizaciones laborales de 20 provincias. “Tenemos ya otros tipos de contratos que pueden resolver el problema de contratación: como los ocasionales, eventuales o temporales. ¿Por qué no se establece la temporalidad para dar trabajo a los jóvenes, de acuerdo al tipo de sector sea turismo, construcción, agroindustria o pesca”.
Ángel Sánchez, presidente de la Confederación de Ecuatoriana de Organizaciones Sindicales Libres, espera que estas nuevas modalidades de contrato que se diseñan en el ministerio no vulneren ciertos beneficios laborales. “Hablar de contratos fijos es hablar de una regresión de derechos. Vamos a tener a gente que ni siquiera podrá tener un sueldo básico y lo que es peor, estabilidad laboral”. Ambas organizaciones han solicitado reuniones al presidente, Lenín Moreno, para pedir que se los incluya en el debate para la creación de nuevas normas, así como para exigir que se les devuelvan algunos beneficios al sector como el derecho a la asociatividad y los sindicatos.
Pablo Arosemena, presidente de la CCG, defiende el plan de su gremio denominado Flexseguridad Laboral. Para él, el fomento de contratos fijos, que respeten garantías laborales, permitiría crear más empleos adecuados aún en un contexto de dificultad económica. En la actualidad, de cada 10 personas, dijo, 6 gozan de un empleo adecuado.
Sin embargo, esa es una postura que ayer fue cuestionada por el expresidente, Rafael Correa, quien a través de su cuenta de Twitter defendió los cambios laborales que se dieron en su gobierno. Para él, el problema no son las cifras de empleo inadecuado (que incluye el trabajo a tiempo parcial o el voluntario), sino del desempleo y subempleo que, dice, logró mermar con leyes que garantizaban estabilidad laboral.