
El fiscal se tomo 42 dias para llegar a EE. UU.
Un paso. Las fiscalías de Ecuador y Estados Unidos conformaron un grupo de trabajo para investigar las denuncias de presuntos sobornos pagados por la constructora brasileña Odebrecht a funcionarios locales.
Un paso. Las fiscalías de Ecuador y Estados Unidos conformaron un grupo de trabajo para investigar las denuncias de presuntos sobornos pagados por la constructora brasileña Odebrecht a funcionarios locales.
Fue el resultado de la reunión que el fiscal Galo Chiriboga mantuvo con autoridades del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Él llegó a ese país 42 días después de que se hiciera público el informe sobre las coimas entregadas por la constructora brasileña en 21 países, entre ellos Ecuador.
Aquí, las dudas giran alrededor a la supuesta entrega de 33,5 millones de dólares para conseguir contratos con el Estado por 116 millones de dólares.
Otros países implicados en la trama de corrupción de Odebrecht han tenido más éxito en sus investigaciones.
En Colombia y Perú, por ejemplo, existen tres detenidos. En Panamá también se abrió una investigación y se suspendieron los contratos de la empresa. En otros como República Dominicana y el mismo Perú, las negociaciones con la compañía incluyen millonarias indemnizaciones por el pago de sobornos.
Pero Chiriboga, según destacó su oficina de prensa en un comunicado, ahora contará con “una cooperación real” de Estados Unidos. “Considero muy importante la información que el Departamento de Justicia pueda entregar para fortalecer la investigación ecuatoriana”, dijo él.
Aunque la institución también remarcó una salvedad: el carácter reservado que tiene la información revelada por los directivos de Odebrecht.
Bruce Swartz, fiscal General adjunto de Estados Unidos, habría señalado –según la versión de la Fiscalía– que “la información es reservada y no se la puede hacer pública”. Y Chiriboga habría coincidido asegurando que en Ecuador la reserva también está condicionada, según el artículo 584 del Código Orgánico Integral Penal (COIP).
Del equipo de trabajo conjunto no hay, todavía, muchos detalles. Ayer, únicamente, se informó que estará integrado por Wilson Toainga, fiscal del caso en Ecuador, y por Alixandra Smith y Lorinde Laryea, fiscales de Washington y Nueva York, respectivamente.
Toainga y la fiscal de Guayas, Sandra Morejón, acompañaron a Chiriboga a sus reuniones en Estados Unidos.
Ellos fueron recibidos por Swartz y otros 12 funcionarios de unidades como Investigación Criminal, División contra el Fraude, Corrupción Internacional, Lavado de Activos y delegados del Federal Bureau of Investigation (FBI).
La Fiscalía, hasta ahora, abrió una investigación previa, allanó las oficinas de la constructora en Guayaquil y Quito y pidió a un juez que disponga que las entidades del Estado no contraten con Odebrecht mientras duren las investigaciones.
El fiscal ofreció que se llegará hasta los responsables, “sea quien sea no hay privilegios para nadie”.
Varios buscan información
Las iniciativas para buscar los nombres de los sobornados por Odebrecht han venido desde varios frentes.
Antes que Alexis Mera, secretario jurídico de la Presidencia, viaje a Brasil a buscar información por encargo del presidente Rafael Correa, el alcalde de Quito, Mauricio Rodas, fue a Washington, EE. UU.
Su objetivo era el mismo: buscar nombres y denunciar una presunta persecución política.
Ellos volvieron con las manos vacías de sus periplos. Rodas no fue recibido por autoridades judiciales de EE. UU. Y Mera contrató a un estudio jurídico.
Un grupo de asambleístas de oposición también inició contactos con la embajada de Estados Unidos para conseguir encuentros con autoridades. En Ecuavisa, el embajador Todd Chapman señaló que su país investigó “las declaraciones y obtuvimos pruebas de estos sobornos”.