José Molina | El clima, ¿meteorológico o político?
Veamos que pasa, pero a mí, en lo personal, no me convence el advertido “temporal’
Se ha escrito y comentado insistentemente sobre la resolución del Consejo Nacional Electoral para adelantar las elecciones seccionales, ya que, según dicen, el Fenómeno de El Niño será agresivo; sin embargo, se han olvidado de que hemos votado en circunstancias similares y hasta peores, incluso con la pandemia del COVID.
Sin discutir este solapado ‘privilegio’ que tienen (o al menos dicen tener) ciertos personajes de nuestro lindo Ecuador para predecir el clima que tendremos en febrero, me traen más dudas que certezas las razones de este inusitado -y quizá conveniente- cambio en el calendario electoral, además de que ninguno de los miembros del Consejo Nacional Electoral que ha tenido la intrepidez de salir en medios suena convincente con sus razones, al menos para mí.
La anticipación de las elecciones tiene gato encerrado, no nos quieran ver la cara, por favor. Sinceramente, creo que se han confundido de clima, pues no es el meteorológico el que les preocupa, sino el político (como siempre). Esta es una decisión política que quiere alterar el mapa democrático y social del país. Espero, sinceramente, equivocarme. Entonces, que el apuro sea por lo que dicen que es y no sea prisa oculta de intereses partidarios y tácticas para neutralizar adversarios o capitalizar coyunturas favorables. Adelantar estos comicios a cuenta de que se inventan tener una bolita de cristal que les da una habilitad sobrenatural para predecir el clima que ni el Inamhi tiene-, sin brindarnos una sola garantía de transparencia es poner la democracia en modo ‘exprés’ y arriesgar la legitimidad del resultado. Además, esto les va a obligar a los que mueven las piezas en el tablero de ajedrez a vivir de su campaña en desmedro de todos. Exigimos transparencia, motivaciones claras, cronogramas razonables.
En Ecuador, ya hace rato perdimos el concepto de democracia en su sentido amplio, pues esta no se fortalece con atajos; necesita transparencia íntegra, donde se nos deje de tomar por ingenuos a todos. Si el objetivo real es resolver crisis profundas, la vía no puede ser inventar coartadas, pues se requiere de seriedad y compromiso con la justicia electoral para que las urnas reflejen la voluntad de todos.
Veamos que pasa, pero a mí, en lo personal, no me convence el advertido “temporal”. ¿Qué clima buscan cuidar, el meteorológico o el político?