Muy ruidoso el silencio de Carondelet
El silencio de Daniel Noboa frente al caso Progen genera cuestionamientos tras nuevas revelaciones sobre presunto encubrimiento y corrupción.

El caso Progen suma nuevas evidencias que involucran a funcionarios y mantienen el debate público sobre transparencia en el Gobierno.
Existen momentos en que nada hace más ruido que el silencio. Eso pasa con el silencio del presidente Daniel Noboa frente al escándalo del caso Progen: un silencio que resulta inexplicable considerando las más recientes revelaciones sobre el caso.
Ecuador
Detienen en Rumichaca a uno de los implicados del caso Progen: ¿de quién se trata?
Gabriela Alejandra Echeverria Vásquez
Falta de pronunciamiento agrava crisis política
El problema no es que Noboa no haya dicho nada sobre el tema; el problema es que la última vez que habló del asunto lo hizo de forma lacónica y vaga, y que ahora no diga esta boca es mía cuando se multiplican las evidencias que señalan a altos funcionarios de su gobierno. No mencionó el tema en su Informe a la Nación del 24 de mayo y tampoco lo ha hecho ahora que reestructuró el gabinete. Es más, nombró como superministro a Roberto Luque, uno de los principales sospechosos de ser parte de la trama.
La última vez que se refirió al tema fue cuando le dedicó apenas dos oraciones en su carta al país del 21 de mayo. Y del 21 de mayo hasta el sol de hoy las cosas han cambiado. Ahora se sabe, porque la periodista de Expreso Sara Ortiz lo reveló, que el gobierno estaba plenamente informado de que lo que estaba por comprar era basura: la empresa que fabrica los motores Caterpillar que Progen dijo que iba a entregar certificó oficialmente que todo eso era cuento.
Esa aseveración no es cualquier cosa: consta en el proceso penal que Celec sigue contra Progen en una corte de Estados Unidos. Pero Noboa no ha dicho nada al respecto, ni tampoco ahora que ha quedado en evidencia que existió una importante concertación de voluntades entre funcionarios, empresarios y asambleístas afines a su gobierno para encubrir y proteger a los autores del robo.
Señalamientos apuntan a funcionarios y encubrimiento
En un audio que publicó Ecuavisa se comprobó que Diana Jácome, asambleísta de su partido, en coordinación con la exministra de Energía, Inés Manzano, evitó de forma tramposa la fiscalización en la Asamblea. Y qué decir del fiscal Carlos Alarcón, a quien él tanto ayudó para nombrarlo, aunque legalmente no podía ocupar el cargo. Ahora se sabe que se ha lucido escandalosamente en esconder las evidencias más importantes para dar con los culpables: videos, audios, correos electrónicos y protagonistas de la trama han sido dejados de lado.
Que Noboa no salga a decir nada sobre todas estas revelaciones es inquietante, porque él está en plena capacidad de participar en el esclarecimiento de los hechos y de impulsar una investigación que permita saber quiénes estuvieron detrás del robo.
Muy ruidoso ese silencio.