Poco a poco, instituciones públicas y privadas inician con acciones para brindar asistencia a los migrantes.

Hacer familia sin prejuicios

Los consultados coinciden en que los padres deberían fomentar a los hijos valores como la tolerancia, respeto y solidaridad.

El creciente flujo de migrantes en diversos países del mundo ha originado una serie de resultados desfavorables ante su simple condición de ser de otro país. Entre estos figura la discriminación por falta de recursos económicos.

Esta problemática también afecta en el plano psicológico y dentro de la convivencia familiar. Así lo ratifica el orientador familiar Gino Escobar, quien sostiene que esta situación responde a que en nuestro medio se ha instaurado desde hace siglos un valor agregado a todo lo que nos rodea, y esto también incluye a las personas.

“Ese miedo a la pobreza ha hecho que sea trasladado a los individuos. Lastimosamente se cree que si eres productivo vales, si eres improductivo eres descartable o desechable”, lamenta el también psicólogo clínico.

Según Sofía Gil, en un artículo publicado en el portal web guiainfantil.com, la discriminación inicia en el hogar. “Si un niño discrimina a sus semejantes seguramente es porque ha observado en su entorno”, observa.

¿Entonces cómo la sociedad puede reducir esta situación? Los expertos en el tema coinciden en que fomentar los valores es la clave. Estos no deberían solo ser cultivados en el hogar, sino también en los centros educativos del país.

Por ello, una propuesta que ha sido vista con buenos ojos es un convenio para ejecutar el proyecto Educación y Movilidad Humana en Ecuador 2019, suscrita el pasado miércoles, por la Defensoría del Pueblo y la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).

El objetivo es concienciar y fortalecer en las comunidades educativas el enfoque de derechos para reducir los niveles de violencia y agresión por xenofobia, a la que pueden estar expuestos niños y adolescentes de nacionalidad venezolana en situación de movilidad.

Ellos opinan

Humanizarnos más

Gino Escobar Tobar / psicólogo clínico

La mejor manera de poder erradicar en la estructura social la discriminación hacia los migrantes, es reconocer que estuvimos aportando en una sociedad cosificante y desgastada que no fundó sus valores en el amor, sino que nos entrenaron y educaron desde el miedo. Como principales actores de la sociedad debemos empezar a humanizarnos un poco más.

Tenemos que centrarnos en nuestras propias emociones y razones. Además, debemos tomar en cuenta que las personas que respetan su emocionalidad permiten el respeto a las diferencias personales y colectivas.

Dar clases de tolerancia

José Flores Sánchez / jurista

Esta situación les afecta en gran medida al ciudadano ecuatoriano. Por ello, deberían crearse, con recursos especiales, planes de asistencia a los extranjeros que están huyendo de una dictadura terrible. Además, en el sistema educativo se deben otorgar clases especiales para los jóvenes. Estas deberían ser de tolerancia y respeto hacia ellos.

Todos los planes de asistencias que se planteen en el país deberían ser con recursos de organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidad (ONU) o el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

Nos unen tradiciones

Diego Machuca López / dirigente de los migrantes

La discriminación entre los habitantes de países hermanos es una desgracia. Nos une la historia, tradiciones e idioma. Ser emigrante es muy duro, es como vivir en luto, lejos de los amigos de niñez y familia. Los migrantes necesitan un trato especial, si alguno delinque los titulares de los medios dicen: Venezolano mata o roba, desde este momento lo estereotipan y no lo tratan como cualquier otro ciudadano que comete fechorías o algún otro tipo de crimen. Ayudemos a nuestros hermanos cuando padecen una grave enfermedad y necesitan asistencia médica o conocer de sus sufrimientos y desgracias.