Etica licuada y corrupcion SSXXI
Si seguimos a Zygmunt Bauman (1925-2017), diríamos ética líquida. Uso otra expresión porque en los pocos días del poscorreato, han salido a la luz suficientes evidencias para decir que la mafia corrupta de AP-RC-SSXXI ha licuado ética, política, honradez, decencia y pulcritud. Han desvanecido los fondos públicos en el aire de su cinismo y desvergüenza.
Cualquier análisis sociopolítico, cultural, ideológico, incluso semántico y lexicográfico, debe comenzar por lo hecho por la RC: licuaron todo lo que tenía posibilidad de ingreso. Hay una larga lista de hechos en los cuales están sus manos sucias, sus corazones ardientes y sus uñas largas, que fueron ágiles para sacar coimas, sobornos, sobreprecios, obras inútiles, endeudamiento externo agresivo, feriado petrolero, etc. No hubo ámbito en el cual los Phd y el plagiador no hayan licuado ética, decencia, moral, sin el más mínimo recato o respeto hacia los fondos públicos y al Ecuador. Por eso la tarea de reconstrucción es dura, intensa; durará mucho tiempo y requerirá gran esfuerzo y contribución de toda la gente decente y honrada, sin entonar canciones del Che y sin mandar a los ricos que coman m..., sino a los corruptos de su grey y del círculo rosa.
Los SSXXI terminan siendo cultores de la solidaridad invertida de D’Artagnan y los tres mosqueteros. Algunas declaraciones de asambleístas de AP dicen lo contrario de los famosos mosqueteros de la novela de Dumas. Aquí no hay “uno para todos y todos para uno”, sino “toda la gallada de 74 “gladiadores”, para salvar a “uno”: el tuitero amargado que licuó democracia, sociedad, ética y decencia. Ahora el país debe decir: uno para todos y todos para llevar a la cárcel a ese “uno” que se creyó dueño del Ecuador y que terminó haciendo la nación de la década robada.
La tarea de los nuevos políticos es restituir, recuperar y revalorizar la ética en la política, pues en esa década robada esta ha quedado como la repotenciada refinería de Esmeraldas. Todas las tendencias deben repudiar esto, y pedir sanción y castigo para los líderes de AP, como creadores y posicionadores del licuamiento. Para ello solo habrá que hacer moral, ética, decencia y política sólidas.