
La eterna espera del jubilado para cobrar
Décadas de trabajo no son suficientes para disfrutar de la tranquilidad de jubilarse teniendo todo resuelto en la vida. Los servidores públicos que se retiran van a tener que seguir esperando para alcanzar la paz laboral porque la crisis económica se c
Décadas de trabajo no son suficientes para disfrutar de la tranquilidad de jubilarse teniendo todo resuelto en la vida. Los servidores públicos que se retiran van a tener que seguir esperando para alcanzar la paz laboral porque la crisis económica se cruzó en la recta final de sus hojas de vida.
La falta de liquidez y, según los reclamos de los jubilados, de previsión está retrasando el pago de las liquidaciones por el fin de la relación laboral a la que tienen derecho los servidores públicos cuando se retiran (no la pensión jubilar).
El Ministerio de Trabajo quiso poner solución a la demora: ordenó el pago inmediato a los jubilados que tengan más de 70 años y a los que sufran una enfermedad catastrófica. Los demás esperarán a que haya recursos, detalló ayer EXPRESO.
En papel, la letra se lee bien. Pero esos jubilados que deberían cobrar inmediatamente, según el acuerdo ministerial del pasado mes de abril, dicen que sus bolsillos siguen tan vacíos como cuando se retiraron de su trabajo. El pago inmediato de la liquidación (que equivale, según la ley, a cinco sueldos por año trabajado, sin contar los cinco primero, y con un máximo de 150 mensualidades) se está realizando en bonos del Estado, a un plazo de 10 a 15 años, reclaman los jubilados.
Es decir, que los servidores públicos que, por edad o enfermedad, pueden cobrar inmediatamente su liquidación deberán igualmente esperar a convertir en billetes esa liquidación en bonos emitidos a 10 y 15 años. Salvo que los vendan y, en ese caso, lo harían con descuento.
“No es conveniente”, ataja con indignación, José Hoyos, presidente del Frente de Defensa de Jubilados y Pensionistas del IESS del Guayas. “Claro que los bonos tienen intereses, pero se cobran pasados todos esos años”, añade y repite: “No es conveniente”. Hoyos asegura que el año pasado ya se empezó a realizar el pago de compensaciones con bonos del Estado a cinco años a los maestros, pero ahora ese plazo no baja de 10.
“No es ni justo ni legal que se pague en bonos porque la compensación al jubilado es un crédito privilegiado del trabajador y por lo tanto debería pagarse primero”, razona Tito Palma, exviceministro de Trabajo y profesor de Derecho Laboral en la Universidad de Guayaquil, quien se pregunta por qué no ha habido una previsión o cálculo presupuestario de cuántos servidores públicos eventualmente se jubilan cada año y cuánto hay que pagarles. Para así, tener provisionados los fondos. Una cifra que sigue sin aclararse, mientras se acumulan las solicitudes de jubilación.
Aluvión de solicitudes de jubilación
“La gente está desesperada, temen que la situación económica del país sea más grave en el futuro”. Esta es la explicación del profesor de Derecho Laboral, Tito Palma, a la presentación masiva de solicitudes de jubilación por parte de servidores público. Según datos oficiales, recogidos ayer por EXPRESO, este año ya se acumulan 28.000 pedidos, mientras que entre 2011 y 2015 fueron 22.000. Y todas deberán ser aceptadas, dispone el Ministerio de Trabajo.