Enfrentamientos. Policías antimotines se enfrentaron con estudiantes.

El estudiante que no pidio disculpas

Desde el inicio proclamó su inocencia y la justicia lo ratificó. El único estudiante del colegio Juan Pío Montúfar que no se disculpó, tras las manifestaciones del 15 de febrero, fue declarado inocente el 10 de agosto.

Desde el inicio proclamó su inocencia y la justicia lo ratificó. El único estudiante del colegio Juan Pío Montúfar que no se disculpó, tras las manifestaciones del 15 de febrero, fue declarado inocente el 10 de agosto.

Fueron seis meses de incertidumbre, aseguran sus cercanos. Ahora está de vacaciones y se prepara para iniciar su último año lectivo en la institución educativa.

Gonzalo Realpe, abogado del menor, afirma que “aún con el riesgo de irse preso decidimos enfrentar el juicio”. El riesgo valió la pena, dijo, porque ganaron. El defensor y su cliente escucharon con satisfacción el dictamen abstentivo emitido por el fiscal de Menores, John Romo. La alegría fue mayor después que la jueza ordenó el archivo de la causa.

El muchacho fue procesado por el presunto delito de ataque y resistencia ocurrido, en febrero, durante las protestas estudiantiles registradas en los exteriores de la institución, al sur de la capital.

Él fue aprehendido junto con otros compañeros que reclamaban por la reubicación de 16 profesores. Cerraron la avenida Napo y protagonizaron enfrentamientos con la policía. Hubo estudiantes detenidos y uniformados heridos.

Siete fueron enjuiciados. La mayoría asumió su culpa. Pidieron perdón y recibieron medidas socioeducativas. Ahí concluyó el caso para ellos.

El defendido de Realpe no fue parte de ese grupo. Él insistió en su inocencia e incluso defendió su postura en varias ocasiones. Una de ellas fue durante la visita a la casa de una de las policías heridas. Él entregó obsequios: un ramo de flores y un pastel.

Hubo abrazos y pedidos de perdón. En esa ocasión el colegial reiteró que, aunque ni él ni sus compañeros participaron de la agresión, esperaba que los heridos se recuperen.

Ahora el joven respira con alivio, pero no olvida que fue obligado a presentarse ante el fiscal todos los miércoles y “a innumerables humillaciones por parte del Ministerio de Educación”, dijo Realpe.

El defensor asegura que el caso no quedará impune. El 11 de agosto pidió que se declare a la denuncia como maliciosa y temeraria. MCV