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Asi se establece si una edificacion es habitable

Cada día los 40 técnicos que conforman el equipo de evaluadores, entre extranjeros y locales que verifican el estado de los edificios luego del terremoto del 16 de este mes, se reparten por diferentes barrios.
Recorren el suburbio y el sector norte. Visitan casas y suben y bajan edificios a los que se les han colocado una cinta de color amarillo con la palabra Peligro.
Uno de estos fue el ubicado en la esquina noroeste de Rumichaca y 9 de Octubre.
- ¿Es peligroso vivir aquí?, aprovecha para preguntar una inquilina del octavo piso.
- No señora, el edificio no tiene daños estructurales.
¿Cómo se llegó a esa conclusión? No fue sencillo. Lo primero que hicieron fue ubicar por dónde corrían desde la planta baja hasta el último piso cada una de las ocho enormes columnas que sostienen la construcción. Piso por piso fueron constatando las razones de las resquebrajaduras en algunos tramos de la fachada.
Desde adentro y a la altura de uno de los departamentos del piso siete, la fachada que da hacia el bulevar 9 de Octubre presenta una hendidura que a cualquiera podría asustar en estos días en los que la psicosis colectiva que dejó el reciente sismo aún se mantiene.
Pero que una pared esté cuarteada no implica un riesgo, dicen estos especialistas. “Lo que se recomienda es que se la repare lo más pronto. Eso es todo”.
Luego de casi una hora de examen concluyeron que no había grietas. Que el daño había sido a nivel de las paredes.
Como herramientas, llevan desde linternas hasta libreta de apuntes, incluyendo un nivel, cámara fotográfica y calculadoras.
¿Qué observan? Si hay daños en las paredes laterales e interiores; en los balcones y barandillas. Si las vigas y columnas (estructuras) presentan grietas. Para estos especialistas, las fisuras son igual de llamativas que la sangre en la escena de un asesinato: determinan que algo pasó.
Una labor que es como la del forense que llega a la escena del crimen cuando ya los hechos se han consumado. El doctor busca entre los rastros de sangre las huellas que lo lleven hasta el culpable. En el caso de Héctor Romero Toro, un bogotano e ingeniero civil, la tarea consiste en revisar las resquebrajaduras que dejó el movimiento telúrico en las edificaciones de la ciudad.
En el recorrido que estos técnicos continúan ejecutando, observaron que existen edificaciones en las que hay desde daños en las estructuras (columnas) hasta hundimientos, como el caso del edificio donde funciona una de las sedes de la Función Judicial.