SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

Energia, economia y medioambiente

Creado:

Actualizado:

En:

Para asegurar un futuro con bajas emisiones de carbono y comenzar a abordar el desafío del cambio climático, el mundo necesita más inversión en energías renovables. Ningún sistema de producción de energía es perfecto, e incluso los proyectos “ecológicos”, dada su huella geográfica, se deben manejar cuidadosamente para reducir la “dispersión de la energía” y sus efectos en paisajes, ríos y océanos. La energía hidroeléctrica es uno de los ejemplos más claros de cómo la ubicación de la infraestructura de energías renovables puede tener consecuencias no deseadas. Es hoy la fuente más grande de energía renovable del planeta, proporcionando aproximadamente el doble de todas las otras energías renovables combinadas. Incluso con una expansión masiva de los proyectos de energía solar y eólica, la mayoría de los pronósticos suponen que alcanzar las metas mundiales de reducción de los efectos climáticos requerirá al menos un aumento del 50 % en la capacidad hidroeléctrica para 2040. A pesar de todo su potencial, hay considerables consecuencias económicas y ecológicas qué considerar a la hora de construir represas. Las barreras que restringen el flujo de agua son particularmente perjudiciales para el sector de las granjas acuícolas continentales, por ejemplo. Más de seis millones de toneladas de pescado se cosechan anualmente en cuencas hidrográficas para las que existen proyectos de desarrollo hidroeléctrico. Sin una planificación adecuada, podrían poner en peligro una fuente clave de alimentos e ingresos para más de 100 millones de personas. Consecuencias como estas no siempre son evidentes cuando los países planean las represas por separado. Si se adopta un enfoque a escala de sistema (viendo las presas en el contexto de toda la cuenca de un río, más que proyecto por proyecto) podemos anticipar y equilibrar mejor sus efectos ambientales, sociales y económicos, y satisfacer las necesidades energéticas de una comunidad. The Nature Conservancy ha sido pionera en este tipo de planificación (“Hydropower by Design”). Aun las represas que cumplen sus metas de generación de energía pueden no maximizar el valor a largo plazo de otros servicios de gestión de aguas, como el control de inundaciones, navegación y almacenamiento hídrico. Nuestros estudios demuestran que estos servicios agregan un valor estimado de $ 770 mil millones anualmente a la economía global. En el pasado, algunas empresas desarrolladoras se han resistido a este tipo de planificación estratégica, creyendo que causaría retrasos y sería costoso de implementar. El último informe de Conservancy, The Power of Rivers: A Business Case, demuestra que considerar desde el comienzo mismo los riesgos ambientales, sociales y económicos puede minimizar los retrasos y los excesos presupuestarios, reduciendo al mismo tiempo la posibilidad de demandas judiciales. Más importante aún, para las desarrolladoras y los inversionistas, el uso de un enfoque holístico o de todo el sistema aprovecha las economías de escala en la construcción de represas. Los beneficios financieros y de desarrollo de tal planificación permiten que el proceso se pague por sí mismo. Los gobiernos y los desarrolladores pueden integrar principios y herramientas en los procesos de planificación y regulación ya existentes. En el caso de la energía hidroeléctrica, si planificamos atentamente utilizando un enfoque más holístico, podemos alcanzar los objetivos globales de energía limpia, mientras protegemos unos 100.000 km de ríos. Pero si no damos paso atrás para coger perspectiva, simplemente estaremos cambiando un problema por otro.

tracking