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Los encontraron bajo tierra
Indagación. José Cabascango, gobernador de los pueblos kichwas en Colombia, señaló que están organizados para indagar lo sucedido ante la gravedad del caso.

La comunidad indígena de Huaycopungo está consternada. El asesinato de José Tocagón, de 34 años, su esposa Carmen Espinosa, de 33 y su pequeña hija de 5 años ha provocado no solo aflicción general en el pueblo otavaleño sino indignación, por el destino que tuvieron sus coterráneos en tierras colombianas.
La familia tenía previsto regresar a Ecuador para que Carmen, quien estaba embarazada de 8 meses, diera a luz en Otavalo, provincia de Imbabura. Sin embargo, por causas que aún no han sido esclarecidas aparecieron muertos y bajo tierra. Oswaldo Tocagón, primo de José, comentó que sus allegados fueron asesinados el 16 de junio, pero aparecieron sepultados el 22 en un área selvática de la comunidad de Santander del Resguardo Saracure, cercanías de Puerto Príncipe de Villavicencio, en Colombia.
La última vez que fueron vistos con vida salieron de casa, en Santander, en una moto, a las 05:00. Él iba a dejar a su esposa al trabajo. La alarma se encendió cuando ninguno apareció. El allegado dijo que, al parecer, en el trayecto fueron interceptados por indígenas del sector (delincuencia común) y los internaron entre la maleza, donde fueron atacados con un arma blanca. Aparentemente les robaron la moto y el dinero que llevaban. Cuando los hallaron, estaban enterrados.
La pequeña fue encontrada también sin vida, el 24 de junio, tras una búsqueda por parte de autoridades de la zona.
Oswaldo comentó que en Colombia el Estado no puede interferir en las comunas.