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EE. UU. “espera” que Asad abandone el poder en Siria
Tillerson llegó a Rusia con un ultimátum para Putin. Su gobierno investiga una posible cooperación en el ataque químico. Moscú advierte de “provocaciones”

El secretario de Defensa de EE.UU., James Mattis, dijo ayer que “no hay duda de que el régimen sirio (de Bachar al Asad) es responsable” del ataque con armas químicas del pasado 4 de abril, en el que fallecieron más de 80 personas y que supone una violación de las leyes internacionales que prohíben el uso de estas armas.
El jefe del Pentágono fue más prudente y se limitó a decir que “fuera de toda duda fue el régimen sirio el que planeó, orquestó y ejecutó” el ataque de la semana pasada, y que en lo que respecta a Rusia no tienen “nada más que decir”.
Al otro lado del mundo, en Italia, el G7, con Estados Unidos a la cabeza, consideró que el futuro de Siria debe escribirse sin Bashar al Asad, poco antes de que el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, viajara a Moscú, principal aliado del presidente sirio.
En el segundo día de la cumbre, los ministros de Relaciones Exteriores del grupo (Estados Unidos, Alemania, Japón, Reino Unido, Canadá, Francia e Italia) mantuvieron una reunión sobre Siria con diplomáticos de Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Jordania y Catar.
Después de ese encuentro, Tillerson defendió la necesidad de que los sirios puedan determinar su futuro político. “Nuestra esperanza es que Bashar Al Asad no forme parte de este futuro”, dijo.
Tillerson abundaba así en la opinión de sus homólogos del G7 que aseguraron que no habría ninguna solución para Siria mientras Asad siguiera en el poder, según declaró a la prensa el ministro francés Jean-Marc Ayrault.
Más tarde, Tillerson, llegó a Rusia con un ultimátum para el presidente ruso, Vladímir Putin, al que instó a elegir entre el régimen sirio de Bachar al Asad y una alianza con Occidente.
Tillerson, el primer alto funcionario de EE. UU: que visita este país desde la llegada al poder del presidente Donald Trump, puso en duda que la alianza con Al Asad e Irán sirva a los intereses de Rusia “a largo plazo”.
“¿Es esa una alianza a largo plazo que sirve a los intereses de Rusia o preferiría unirse a Estados Unidos, junto con otros países occidentales y de Medio Oriente, para resolver la crisis en Siria?”, declaró.
Tillerson acordó con la primera ministra británica, Theresa May, “presionar” a Rusia, subrayó que “está claro que el reinado de la familia Al Asad está llegando a su fin”.
Desde el presunto ataque químico del pasado 4 de abril en la provincia siria de Idleb, del que Occidente responsabiliza a Damasco, Tillerson no ha dejado de acusar a Rusia de ser responsable “moral” de la muerte de casi un centenar de civiles.