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Ecuador opta por la UE como el gran socio

Flores ecuatorianas especialmente diseñas por Expoflores (Asociación de Exportadores de Flores) para la ocasión engalanaron el salón 50.4 del edificio Justus Lipsius del Consejo Europeo, donde Ecuador, a temprana hora, firmó el más importante aconteci

Formalidades. Jorge Glas intercambia documentos con el ministro eslovaco de Economía, Peter Ziga, en presencia de la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström.

Flores ecuatorianas especialmente diseñas por Expoflores (Asociación de Exportadores de Flores) para la ocasión engalanaron el salón 50.4 del edificio Justus Lipsius del Consejo Europeo, donde Ecuador, a temprana hora, firmó el más importante acontecimiento comercial de los últimos 20 años.

El vicepresidente Jorge Glas, su comitiva oficial y una delegación privada no ocultaron la algarabía al firmar el Protocolo de Adhesión al Acuerdo Multipartes que los pone en condiciones iguales a las de sus socios y competidores andinos en el mercado del ingreso per cápita más importante del mundo: la Unión Europea.

En palabras de Eduardo Egas, vicepresidente de la Corporación de Promoción de Exportaciones y exministro de Industrias y Productividad, “el acto fue muy emotivo porque sella y concreta un acuerdo firme y seguro por muchos años para los empresarios, dándoles certezas y garantías de seguridad, tanto a exportadores, como a importadores e inversionistas”.

Seguridad es la palabra clave. Ahora los exportadores podrán hacer inversiones con la seguridad de que el arancel cero será eterno, sin que medie la voluntad de una de las partes para mantener o quitar las preferencias arancelarias.

Está previsto que para fines de diciembre los parlamentos de los países ratifiquen el acuerdo para continuar con los procesos regulares, mientras tanto, el objetivo de Ecuador es lograr la aplicación provisional el 1 de enero de 2017, explica la Cancillería.

Aunque representantes de organizaciones sociales y ecologistas de Ecuador lo tildaron de “estocada neoliberal”, los empresarios y el Gobierno lo dejan claro: este permitirá el ingreso con arancel cero para casi toda la oferta exportable del Ecuador, pero se destacan las frutas, la pesca, la agroindustria, los servicios, las inversiones.

Paulina Muñoz, de la red de organizaciones Ecuador Decide, lo rechazó. Cree que afectará, entre otros, a las zonas campesinas y recalcó que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, criticó en 2006, cuando era candidato, los tratados de libre comercio (TLC). “Recordamos que (...) quien ahora ostenta la silla presidencial llegó a ese puesto diciendo que los TLC eran un boboaperturismo y que era una ingenuidad extrema pretender que los tratados de libre comercio nos beneficiarían...”.

No haber firmado el acuerdo implicaba para el Gobierno pagar subsidios al sector exportador por cerca de $ 400 millones, aunque todavía -se han quejado los exportadores-, se les adeuda el draw back o devolución condicionada de impuestos por la pérdida de beneficios en Estados Unidos.

Cecilia Chérrez, de Acción Ecológica, se opuso a la firma porque es “un tratado que se hizo a puerta cerrada, que beneficia preferencialmente al sector agroexportador, que es responsable de una serie de destrucciones ambientales y de violaciones de derechos humanos en los territorios”.

El acuerdo deja claro que los sectores sensibles, como el lácteo, tiene protecciones. Y el país tendrá una década o más para prepararse ante la entrada inicial de bienes que produce y que la Unión Europa también. Son productos sensibles, es decir, que pueden ser afectados por el acuerdo multipartes.

Van desde naranja, mandarina, papas y carne de cerdo, quesos maduros y semimaduros. Los años son las restricciones momentáneas, mientras tanto se han dado contingentes o cupos que no afectarán a la producción nacional, ya que son pequeños en relación a la cosecha local.

Hasta tanto, en el sector lácteo se han otorgado contingentes, a partir de la vigencia del acuerdo, para leche condensada y evaporada.

Jorge Glas aseguró que el acuerdo generará oportunidades de desarrollo y ayudará a apuntalar el cambio de matriz productiva. “Este es un acuerdo justo para las partes, que genera oportunidades y que se engrana en una estrategia de desarrollo e industrialización que lleva a cabo Ecuador desde años atrás”.

Colombia y Perú también creen que será ventajoso y como dijo el embajador de Colombia ante la UE, Rodrigo Rivera, este tratado permitirá a las empresas andinas acumular origen, es decir, usan componentes o materias primas de ese país, de Perú y de Ecuador en los productos que exportarán a la Unión Europea .

Ecuador en 2009 abandonó las negociaciones que mantenía junto a Colombia y Perú con la UE por considerar que no estaban enfocadas a favorecer el desarrollo del país, las reanudó en enero de 2014.

“Ha sido un proceso largo, debíamos resolver algunos temas de forma integral, como el régimen para el banano, que tenía que ser también acordado por las partes y esto nos retrasó”, recordó Glas.

“Hemos cuidado mucho, quizá por eso nos hemos tomado un poco más de tiempo”, aseguró Glas, quien recordó que una economía dolarizada como la ecuatoriana “requiere que se evalúen detenidamente cada una de las cadenas productivas para alcanzar un acuerdo que sea beneficioso para todos”.

El acuerdo con Ecuador “es una indicación clara de que la política comercial de la UE consigue resultados”, defendió ayer el presidente pro tempore del Consejo, el eslovaco Peter Ziga. “Las acciones hablan con más fuerza que las palabras”, agregó.

La UE incrementará sus inversiones y sus exportaciones en los sectores de la maquinaria, el automóvil y las bebidas alcohólicas, productos ahora muy caros para Ecuador.