Cartas de lectores | Carta para todos
En este fin de año, también es momento de orar y pedirle a Dios que bendiga al país
El 31 de diciembre el país no se acabó, empezó de nuevo.
Se terminó el 2025, que para muchos ecuatorianos no fue un buen año. Hemos vivido momentos duros como país. Crisis económicas, problemas políticos, violencia que nos ha quitado miles de vidas, inseguridad en las calles y miedo en los hogares. La educación se ha visto afectada, muchos niños y jóvenes dejaron las aulas; hay desnutrición, problemas para alimentarse bien y adolescentes que enfrentan embarazos a muy temprana edad.
No hay suficientes oportunidades de trabajo. Emprender se ha vuelto difícil porque no hay acceso fácil a créditos y, cuando existen, las tasas de interés son demasiado altas. Además, la inseguridad ha hecho que muchos pequeños negocios no puedan salir adelante, porque la extorsión y la amenaza se han vuelto parte de la realidad diaria.
Las personas con discapacidad tampoco estamos fuera de esta situación. Vivimos dentro de este mismo sistema, con muchas dificultades para acceder a derechos básicos. En el tema de la justicia, los problemas no son solo la corrupción. También hay falta de recursos, poco seguimiento, ausencia de evaluaciones y poco apoyo a los funcionarios que quieren hacer bien su trabajo. Cuando el Estado no da las herramientas necesarias, todo el sistema falla.
El panorama que dejó el 2025 es preocupante y, para muchos, desalentador. Pero aun así, creemos que el país no se acabó el 31 de diciembre. Se terminó un año difícil; lo que empieza es una nueva oportunidad para hacer las cosas mejor.
La esperanza es lo último que se pierde. Como ciudadanos, todos debemos arrimar el hombro y hacer nuestra parte para sacar adelante al Ecuador. Y quienes gobiernan tienen la gran responsabilidad de tomar decisiones correctas, pensando en el bienestar del pueblo y no en intereses personales.
En este fin de año, también es momento de orar y pedirle a Dios que bendiga al país, que ilumine a nuestras autoridades y que nos dé la fuerza necesaria para salir adelante. El Ecuador necesita unión, trabajo y decisiones justas.
Porque el país no se acaba. El país empieza otra vez.
Víctor León Tenorio