
Ecuador decrecera hasta 2020, dice el FMI
Si las previsiones anteriores del FMI habían provocado la preocupación de los actores económicos y la negación del Gobierno ecuatoriano, el último informe presenta un futuro próximo aún más complicado.
Si las previsiones anteriores del FMI habían provocado la preocupación de los actores económicos y la negación del Gobierno ecuatoriano, el último informe presenta un futuro próximo aún más complicado. Ecuador decrecerá durante cinco años seguidos. Hasta 2021 la cifra del PIB no abandonará el signo negativo antes del número.
No obstante, el pronóstico para este año se ha suavizado. El FMI ya no estima una contracción del 4,5 % del Producto Interno Bruto, sino un -2,3 %.
Así lo recoge el informe que presentaron los funcionarios del organismo internacional al directorio, tras visitar el país en mayo, justo después del terremoto. El informe acompaña a la decisión del FMI de conceder un crédito rápido que permitió a Ecuador acceder a 364 millones de dólares para la reconstrucción.
Según el multilateral, este monto se destinará a cubrir el hueco en las cuentas del Banco Central de Ecuador cuando este adelantó parte de la ayuda, ya que solo una parte de la financiación que llegará del Banco Interamericano de Desarrollo, de Naciones Unidas o de la CAF estará en las cuentas públicas para 2016.
El documento coincide en el contenido que el organismo de crédito suele elaborar cada año, cumpliendo con las consultas del artículo IV, y que también se analizó el mismo día en que se concedió la ayuda.
El diagnóstico es tajante. El país no crecerá en cinco años, la deuda pública rozará el límite constitucional -39,4 % del PIB- en 2016, el petróleo seguirá en torno a los 48 y 49 dólares por barril hasta 2021, las reservas internacionales han perdido 527 millones en el último año y seguirán bajando en 2017, el déficit fiscal se mantendrá en un -5,2 % del PIB por segundo año este 2016 y solo llegará al 0,3 % en 2017 y así hasta completar 38 páginas de resultados e indicadores económicos.
El FMI realiza una serie de propuestas que van orientadas a garantizar la capacidad de pago del país, a reajustar el balance fiscal y a aumentar las reservas que le permitan salir de la dificultad y enfrentar con mayor margen de recursos otras futuras, pero también recoge el planteamiento del Gobierno para lidiar con la crisis. Y eso incluye acceso a más financiamiento, reducción de la inversión o las ventas de activos estatales ya anunciadas (página 7), sobre Banco del Pacífico.
Además, según el FMI, Ecuador está dispuesto a aplicar más medidas que permitan aumentar los ingresos, aparte de las ya adoptadas tras el terremoto, que incluyeron una subida del IVA al 14 % por un año, una contribución solidaria a los patrimonios más altos y otra en los sueldos de todos los empleados.