
Samborondón y la economía circular: cuando los residuos se convierten en desarrollo
La gestión de residuos dejó de ser un problema para convertirse en una oportunidad
Durante décadas, las ciudades crecieron bajo un mismo modelo: usar, desechar y volver a empezar. Ese esquema lineal hoy resulta insostenible frente al cambio climático, la saturación de rellenos sanitarios y el uso ineficiente de los recursos. En este escenario, la economía circular aparece como una alternativa concreta y necesaria. Samborondón es uno de los primeros cantones del Ecuador en demostrar que este modelo sí funciona cuando se lo planifica y ejecuta con visión de largo plazo.
La economía circular propone un cambio de lógica: los residuos no son basura, sino recursos que pueden reincorporarse al sistema productivo. Separar, clasificar y reutilizar reduce la contaminación, ahorra costos y genera nuevas oportunidades económicas. Pero más allá de la teoría, el verdadero reto está en llevar este concepto a la práctica.
Ese paso lo dio Samborondón con la puesta en marcha de la Estación Industrializada de Clasificación de Residuos, la primera de su tipo en el país. El proyecto, que inició operaciones en enero de 2025, es fruto de una alianza público–privada entre la Alcaldía del cantón y Geocycle–Holcim Ecuador, con una inversión aproximada de USD 5 millones enfocada en sostenibilidad y economía circular.
Resultados que se miden
En su primer año de operación, la estación gestionó más de 17.000 toneladas de residuos, logrando que cerca del 70% sea reutilizado. Esto evitó que 11.500 toneladas llegaran al relleno sanitario, lo que equivale a llenar tres estadios de fútbol hasta un metro de altura. Gracias a este manejo eficiente, la vida útil del relleno sanitario de Samborondón se extendió hasta 40 años.
El impacto ambiental también es significativo. Se evitó la emisión de 8.336 toneladas de CO₂ equivalente, una reducción comparable a sacar de circulación más de 1.800 vehículos durante un año. Además, la huella de carbono del cantón se redujo en un 10 %, con menor dependencia de combustibles fósiles.
Economía circular que genera empleo
La sostenibilidad no solo se mide en cifras ambientales. Más de 40 recicladores locales fueron formalizados e integrados al sistema, accediendo a empleo digno y estable. La inclusión social se convierte así en un pilar del modelo, dignificando una labor históricamente invisibilizada y generando nuevas oportunidades económicas.
Parte de los residuos clasificados se transforman en energía limpia utilizada en la fabricación de cemento verde por Holcim, mientras que otros se destinan al compostaje para suelos agrícolas locales. Ya se han entregado los primeros 600 sacos de compost a agricultores del cantón, fortaleciendo la productividad y cerrando el ciclo de los residuos orgánicos.
Mirada al futuro
El modelo no se detiene. Samborondón y Holcim Ecuador firmaron un Memorando de Entendimiento para avanzar en nuevos proyectos de economía circular, enfocados en el reuso de agua residual y de descarga de la futura Planta de Tratamiento de Agua Potable de La Puntilla. El objetivo es optimizar recursos, reducir la huella hídrica del cantón y proteger las fuentes naturales.
Más que una tendencia, la sostenibilidad en Samborondón es una decisión estratégica de ciudad. La experiencia demuestra que una correcta gestión de residuos puede generar beneficios ambientales, sociales y económicos, convirtiéndose en un modelo replicable para otras ciudades del Ecuador y la región. Aquí, la economía circular dejó de ser un concepto para convertirse en una realidad que impacta la vida cotidiana de las personas.
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