SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

expresionesr

Entre la duda y la esperanza

Creado:

Actualizado:

En:

Tratando de ejercer la objetividad posible y dejando de lado, transitoriamente, el acumulado negativo del gobierno que termina, me pongo, pensando con el deseo (comportamiento que generalmente evito), en espera de dos cosas fundamentales del que empieza el 24: que a Lenín le vaya bien, y que pueda cumplir su promesa de mano extendida y diálogo.

De momento, pareciera (lo digo por las dudas), que su nuevo gabinete no es puramente más de lo mismo. Contiene novedades (lo señalo por la esperanza). Claro que los escépticos tienen motivos para seguirlo siendo pero, los esperanzados también y recuérdese: los desesperanzados son desesperados y cabe dejarle unos cien días, no de tregua, que no estamos en guerra, pero sí de observación al todavía sonriente primer mandatario.

Por lo demás, la situación sigue siendo crítica, pese a los mensajes mentirosamente optimistas que se trata de inducirnos a creer. Mal, muy mal andan nuestras finanzas y aquí no pienso con el deseo, puesto que este sería que estén muy bien. Son las cifras las que determinan la justeza del calificativo. Las que nos han hecho conocer los expertos ponen los pelos de punta.

Igual sucede en cuanto a corrupción. El presidente saliente dice que la que existe es mínima. Casos aislados producto de traidores. Sin embargo, lo que informa la Contraloría respecto de los asuntos petroleros, los proyectos hidroeléctricos y otras obras públicas, también es espeluznante. Si se quiere combatir la corrupción en serio, el primer paso es aceptar que existe en magnitudes intolerables y que se está dispuesto a evidenciarla y a sancionarla.

En cuanto a la promesa relativa al diálogo, si por tal se entiende atender a las razones del otro y no únicamente llamarlo para convencerlo e imponerle las razones oficiales, vamos bien.

Siendo crítica la situación, lo primero que debe hacer el nuevo presidente será informarle al país el estado en que recibe su conducción. El Ecuador puede creerse que estamos en la mejor situación y entonces cuando no se tenga para pagar los sueldos o las deudas, cualquier explicación será más difícil de aceptar.

tracking