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Dos hierberos de Milagro proveen mercados locales

La medicina ancestral montuvia se mantiene vigente en Guayaquil gracias a la labor de hombres como José Vera y Junter Ferruzola. Ellos recorren los mercados del Puerto Principal ofertando todo tipo de hierbas medicinales que sus ancestros han utilizado en el campo tradicionalmente.
“La menta costeña la utilizamos para el dolor de estómago, igual que el toronjil. La congoña, la hierba luisa, la ruda y el orégano, para los gases y mejorar la digestión. La caña fístola es para la flema, la albahaca para el mal de ojo. Para todo mal hay una hierba”, dijo María Macías, una cliente.
Vera es oriundo del recinto La Inmaculada, en Milagro; Ferruzola reside en la parroquia El Cambio, también perteneciente al cantón Milagro, ambos se han dedicado desde hace más de una década al cultivo de plantas medicinales y a empaparse de sus propiedades curativas.
Hay quienes tienen fe ciega en los brebajes e infusiones que se realizan con este tipo de plantas. Los adquieren para curar los males, coinciden en señalar ambos hierberos.
Esta labor que les permite ganarse la vida, los ha convertido en ‘doctores’ de sus clientes, quienes en sus recintos les consultan tal cual si fueran galenos titulados. Esperan de ellos la solución a sus problemas físicos, sean estos sencillos o graves. No existe patología que quede fuera del alcance de su sabiduría tradicional montuvia.
Ambos distribuyen sus plantas medicinales en los mercados locales, más que nada a indígenas, que junto con otras hierbas y plantas serranas conforman su oferta. Es decir, hacen de intermediarios entre quienes cultivan las plantas.
No hay montuvios en los mercados, la mayoría son comerciantes andinos. (F) RMO