Las dos caras de DPWorld en Posorja

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Las dos caras de DPWorld en Posorja

Mientras buena parte de la población de Posorja se prepara tomando clases de albañilería, otra, la dedicada a la pesca de camarón pomada, se queda sin trabajo por el dragado que lleva adelante DPWorld.

Economía. Cerca de la zona pesquera de Posorja ingresan también los barcos cargueros.

Mientras buena parte de la población de Posorja se prepara tomando clases de soldadura y albañilería, otra, la dedicada a la pesca de camarón pomada, se queda sin trabajo por el dragado que lleva adelante DPWorld.

La construcción del puerto de aguas profundas en esta parroquia de Guayaquil empezó con el trabajo de dos dragas que ahondan lo que será el frente de atraque y la zona de muelles y cuyos desechos se están colocando juntos en el corralito pomadero de 40 embarcaciones, hoy paradas, y que son el sustento vital de la parroquia.

La compañía DPWorld Posorja lleva el sedimento de una de las dragas en barcazas cerca de Puná, mientras la otra, de succión, guarda los desechos y también los lleva a ese sitio. En tierra firme un ejército de volquetes y retroexcavadoras remueve la tierra donde estarán los patios y edificios de la terminal portuaria.

Los obreros se ilusionan

n La llegada de las dragas para sacar el material donde estarán ubicados los muelles del puerto de aguas profundas ha traído entusiasmo a la población de Posorja, que ya se prepara ocupar las plazas de trabajo.

La empresa encargada de las obras de dragado es China Harbour. Su primera draga es la Postnik Yakovle Luxemburg (una enorme excavadora) que llena tres barcazas con el lodo que saca de la parte más cercana a la tierra firme y donde se hincarán pilotes. La otra, Filipo, que succiona el material y lo deposita cerca de Puná, ahonda la parte donde arribarán los barcos. Allí se le ganará terreno al mar.

En tierra las máquinas compactan y alinean el terreno donde estará la terminal. La vía que llevará hasta el área cercana a Playas también avanza, dijeron voceros de DPWorld Posorja.

Eso ha motivado al dirigente Jorge Banchón a capacitar al personal que trabajará en la obra de construcción de muelles, patios, edificios, infraestructuras para las grúas, zona logística. Se prevé que la obra inicie en los próximos meses, cuando habrá demanda no solo de personal, sino de comida, bebidas y otros servicios.

DPWorld Posorja, que administrará la delegación del puerto, señala que se cumplen todos los proceso ambientales requeridos, que sí se socializó con la población y que se reforestará mucho más de los manglares que han sido afectados en la zona portuaria, que está pegada a la compañía Sálica del Ecuador, una de las empresas atuneras más grandes del país.

La flota camaronera, parada

Los pescadores ven con buena actitud la construcción del puerto, pero no la forma en que se están removiendo los fondos.

Jorge Luis Baidal, de la Asociación 1 de Mayo, que agrupa a los dueños y tripulantes de 40 embarcaciones que pescan camarón pomada, señala que los sedimentos se están ubicando en el “corralito pomadero”, es decir donde ellos pescan.

“Estamos parados desde julio porque se está muriendo el camarón. El país va a perder 60 millones de dólares en exportaciones, que es el dinero generado por el 50 % de la comunidad de Posorja (pescadores, peladoras, empacadoras), que no solo lo pesca, sino que lo procesa”.

Según él, no se socializó con ellos el dragado. Mientras tanto, José Antonio Camposano, presidente ejecutivo de la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA), manifiesta que la administración anterior entregó una licencia ambiental para el uso de “dragas no ecológicas”. Se pone en riesgo la actividad productiva, ha indicado.

Estas embarcaciones pescan frente a Playas y la isla Puná. Son zonas aprobadas por el Gobierno. Toda esa basura, ese lodo (una parte con residuos de pesticidas), señala Baidal, debe ser botada más afuera, donde haya corrientes oceánicas que la arrastren.

A su criterio, esa “basura” causa una nube de contaminantes que matan al camarón porque se convierten en factores patógenos letales para el crustáceo.

Expertos consultados por este diario indican que el sitio de depósito es el mismo hace 10 años.