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Dos anos despues opto por confesar el crimen
Vivencia. Al momento de la desaparición. Angie vivía junto a sus hermanos y su madre. Su vida de colegio la pasó en Lago Agrio, junto a su padre.

“Después (de) todo hay que seguir sonriendo”, escribió Angie Carrillo en el muro de Facebook, el 26 de enero de 2014. Dos días después desapareció sin dejar un solo rastro.
Desde entonces, Yadira Labanda realizó un sinnúmero de afiches para encontrar a su hija. “Viajó a Quito, realizó plantones, participó en marchas, en muestras artísticas y fue a cada medio de comunicación para difundir que Angie no está, que alguien la desapareció”, recordó ayer, la Asociación de familiares de personas desaparecidas en Ecuador.
La intensa búsqueda terminó la mañana del miércoles, en una quebrada de la parroquia Carcelén, al norte de Quito. En el sitio, la policía descubrió bajo tierra los restos de Angie, cerca del domicilio del presunto autor de su desaparición y muerte: su exnovio.
El hallazgo se produjo durante la reconstrucción de los hechos. Fue una de las diligencias que desarrolló la Fiscalía 3 de la Unidad de Investigación de Personas Desaparecidas de la Fiscalía General del Estado, para dar con el paradero de aquella joven de 19 años, cuyo sueño era ser doctora. En 2014, salió de Lago Agrio, en Sucumbíos, para estudiar la carrera de Medicina, en la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo, en Riobamba.
Las investigaciones habrían determinado que Angie y su exnovio discutieron el día de su desaparición. El individuo la ahorcó, le dio un golpe en la cabeza con una piedra y luego la enterró en la quebrada. Se presume que la joven estaba embarazada, pero su madre relató que ella ya no quería nada con su expareja, un universitario.
Según la Fiscalía, luego de investigar el caso durante dos años, a las 20:42 del 4 de mayo, se obtuvo de B.V. la declaración y aceptación del asesinato.
“Este ciudadano estaba asilado en un centro de rehabilitación por abuso de sustancias prohibidas”. La jueza Diana Albán ordenó su prisión.
La Fiscalía presentó como parte de los elementos de convicción, la versión del detenido. Además del informe de reconstrucción de los hechos. Se tomó una muestra de los huesos para practicarle un examen de ADN, que estará listo en 40 días.
Un dolor similar viven los familiares de una adolescente de 17 años, quien fue asesinada con una arma cortopunzante, presuntamente por su padrastro. El hecho conmocionó a los moradores del barrio San Cayetano de la ciudad de Loja, quienes conocieron del hecho la noche del lunes.
Ayer, compañeros del colegio y familiares acudieron hasta la casa de su abuelita para darle el último adiós.