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DINASTIA EN LOS JUEGOS OLIMPICOS
Cuando la georgiana Nino Salukvadze participó en sus primeros Juegos Olímpicos, tenía solo 19 años y lo hizo bajo bandera de la Unión Soviética. Corría el año 1988 y en Seúl conquistó el oro en la prueba de pistola 25 metros y el bronce en pistola de a

Cuando la georgiana Nino Salukvadze participó en sus primeros Juegos Olímpicos, tenía solo 19 años y lo hizo bajo bandera de la Unión Soviética. Corría el año 1988 y en Seúl conquistó el oro en la prueba de pistola 25 metros y el bronce en pistola de aire 10 metros.
Ayer, con 47 años, disputó sus octavos Juegos y entra en la historia por partida doble. Por un lado, porque era la segunda deportista en disputar esa cantidad de citas olímpicas tras la canoísta germano-italiana Josefa Idem Guerrini y, por otro, porque en la misma prueba, aunque en categoría masculina, competía su hijo.
Nunca antes madre e hijo habían participado en la misma edición de unos Juegos. Era un día histórico. Tsotne Machavariani, su hijo, debutaba en una cita de esta envergadura a sus 18 años, uno menos que cuando su madre se proclamó campeona olímpica en Seúl. Él acabó decimonoveno en la prueba de pistola 25 metros y volverá a competir el miércoles en pistola 25 metros.
Para Nino Salukvadze el resultado de la prueba -acabó la 34 en pistola de aire 10 metros- era lo de menos. Para ella era especial, simplemente por el hecho de estar en las instalaciones olímpicas de tiro de Deodoro junto a su hijo disfrutando de un deporte que llevan en la sangre y que tantas alegrías le ha dado a lo largo de su vida.
“Estoy muy feliz de representar a Georgia, pero estoy un millón de veces más feliz como madre, ver que mi hijo haya conseguido estar aquí. Él está empezando ahora y estoy más nerviosa por él. En la Villa Olímpica soy su madre, pero cuando estamos en el lugar de tiro yo soy su mentora”, contaba la deportista ante la prensa internacional.
Pero en las instalaciones olímpicas de Río no solo estaban madre e hijo, también Vakhtang Salukvadze, padre de Nino y abuelo de Tsotne, que es entrenador de ambos, una auténtica dinastía.