SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

expresionesr

Sin dialogo y sin los nombres

Creado:

Actualizado:

En:

Disculpen los lectores que en momentos de gran incertidumbre y justo cuando estamos a pocos días de tomar una decisión trascendente, me exprese en un lenguaje poco solemne, aunque tal vez la ocasión lo amerite.

En general trato de no ser solemne, en cuanto a intentar utilizar un vocabulario grandilocuente. Ello sin dejar, siendo severo, de continuar llamando a las cosas por su nombre. Pero, ocurre que ahora, irritado, prefiero no transmitir esa sensación a los compatriotas, justo cuando el razonamiento debe ser lo más sereno posible. Ello no significa tampoco que niegue la existencia de motivos para la rabia. Nadie a quien chinean en la vía pública puede sentirse feliz. Probablemente pase de la tristeza a la rabia. En mi caso ya superé la tristeza y ahora estoy irritado por el cinismo creciente y por la decadencia en los valores que nos hacían reaccionar.

Triste es saber que no podemos dialogar y más doloroso aún suponer los motivos que están detrás de esa incapacidad. Alguno que no está listo para gobernar no quiere mostrar la quilla frente al país o no quiere que se ventilen ciertos asuntos que le serán difíciles de esclarecer en beneficio de su suficiencia para aspirar a la más alta dignidad (¿será que lo sigue siendo?) política ecuatoriana. En todo caso, el riesgo es que de ello nos enteremos cuando ya sea tarde.

En cuanto a la incapacidad de reaccionar, es para perder los estribos la gran tomadura de pelo que se nos hace con temas vinculados a la corrupción, que hemos venido denunciando a lo largo de esta década robada y que algunos vivarachos recién descubren cuando piensan que las cosas están por cambiar. El hecho cierto es con la mitad, por decir algo, de los casos evidenciados, ya debería de ser otra la situación y si bien la esperanza justificó la tolerancia frente a las primeras denuncias, ahora que ya hay casos admitidos como de corrupción, hasta por el propio Gobierno, seguir haciendo como que no pasa nada con las manipulaciones que impiden conocer la lista de Odebrecht es francamente irritante.

Pobre país: sin diálogo y sin los nombres. ¡Qué enorme riesgo!

huertaf@granasa.com.ec

tracking