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Dia del Maestro
En 1920, cuando dirigía el país el presidente guayaquileño Alfredo Baquerizo Moreno, consideró que hay un importante sector social, una profesión y un tipo de trabajo que debe ser reconocido y valorado por el conjunto de la sociedad: el maestro. Desde ahí los hombres y mujeres que se dedican a la enseñanza y laboran en la educación de niños, jóvenes y adultos, pueden ser considerados como portadores del saber para el Ecuador futuro. Por lo tanto merecen un día especial en el calendario social del país.
Así el 13 de Abril quedó consagrado como el Día del Maestro. Este es un importante actor social, propagador y reproductor cultural que con su entrega cotidiana con los educandos aporta a la construcción de los pilares fundamentales de la personalidad y conocimiento de los ciudadanos del país.
Los maestros desde las aulas, en ciudades y campos, son importantes gestores y constructores del desarrollo y el progreso de nuestra colectividad. Por eso, en este su día, el país en su conjunto y la diversidad de sus regiones, ciudades y campos, rinde homenaje a estos hombres y mujeres. Ellos con su entrega, compromiso diario y trabajo abnegado posibilitan que las presentes y futuras generaciones adquieran los saberes, habilidades, destrezas, técnicas y conocimientos que nuestra economía y la sociedad demandan.
Sin embargo, en el ambiente del trabajo docente, desde algún tiempo existe una nueva comprensión respecto al trabajo de los profesores. Hoy ya no se cree que el “maestro nace”, como ayer se pensaba. Actualmente se considera que este “se hace”. Llega a ser tal en un proceso de continua formación, renovación de conocimientos e ininterrumpida adquisición de nuevas técnicas didácticas y pedagógicas. Esto es fundamental para su tarea en el mundo científico, tecnológico y globalizado de hoy. Pues ya no se trata solo de enseñar como antes, sino como lo señala la Unesco de enseñarles a que sus alumnos “aprendan a aprender”.
Por eso en este su día, este Diario rinde homenaje a este actor social y los invita a seguir siendo los activos actores y transmisores de ciencias y técnicas, pero en una línea de renovación y cambio continuo. Pues solo así comprenderemos que “el maestro nace y se hace”. Es decir tiene vocación y mística pero a ella le debe agregar nuevos y mejores conocimientos.