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Desalojados los cubanos y muchos seran expulsados
Miran hacia otro lado. En el país que promueve el “principio de ciudadanía universal”, el conflicto de decenas de emigrantes cubanos no encuentra respuesta positiva.

Miran hacia otro lado. En el país que promueve el “principio de ciudadanía universal”, el conflicto de decenas de emigrantes cubanos no encuentra respuesta positiva.
Ellos, una vez más, fueron desalojados. En la madrugada de ayer, los cubanos que acampaban en el parque de El Arbolito, en el norte de Quito, fueron llevados a la Unidad de Flagrancia de la Fiscalía. Denunciaron violencia policial aunque el Gobierno lo negó.
Uniformados antimotines llegaron a las 02:40 y cercaron el campamento, contó a EXPRESO Héctor García. “Nos pidieron papeles y nos golpearon. A los que ese momento teníamos documentos nos dejaron, a los otros se los llevaron en buses”, dijo.
Ahora, los isleños tienen un problema más. A la crisis humanitaria –que aseguran vivir y por la cual piden un visado a México que les permita llegar a Estados Unidos–, se une la posible deportación de quienes están en situación migratoria irregular.
Lo confirmó el ministro del Interior, José Serrano: “Serán deportados inmediatamente”, dijo. Volverán a Cuba.
Los “sin papeles” permanecieron en el subsuelo del edificio de la Fiscalía. En el exterior, decenas de extranjeros esperaban por sus compatriotas. Entre lágrimas, Kirenia Méndez contó que teme por lo que pudiera pasar con su hijo de 18 años. Su situación migratoria es irregular y, hasta el mediodía de ayer, no le permitieron verlo. “También hay niños abajo y no me dejan llevarles comida”, indicó.
Efraín Sánchez, vocero principal del grupo, también fue detenido. “La situación de Efraín en el país es legal, no entiendo por qué no lo dejan salir”, lamentó su esposa Irene Guerrero. Ella es ecuatoriana. Según Serrano, el dirigente agredió a los policías.
“Abajo están como 200 personas retenidas”, contó Caridad González, ciudadana cubana. Aunque, según la versión oficial, serían 63.
Ellos, explicó el ministro del Interior, no tenían autorización de la Intendencia de Policía ni de ninguna instancia para hacer concentraciones públicas ni marchas. Ahora están a órdenes de la justicia. Los jueces de Contravenciones, agregó, serán los que tomen la decisión.
Miguel Benítez, abogado cubano que asesora al colectivo, tenía la esperanza de evitar la deportación y conseguir la libertad de los detenidos.
El grupo insistió en que el desalojo fue violento y que necesitan una garantía de que no volverán a ser golpeados. Ellos, además, contaban con permiso del Municipio de Quito para permanecer en El Arbolito hasta el viernes 8 de julio.
Su última esperanza es EE. UU. Por eso, a las 10:50, un grupo se organizó para ir a la embajada de ese país a pedir ayuda. Sin embargo, la preocupación más urgente es conseguir dónde dormir las próximas noches.