Delincuentes siembran terror en camaroneras

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Delincuentes siembran terror en camaroneras

Responsabilidad. Durante el asalto, los delincuentes habrían mencionado a tres personas, quienes supuestamente les habían ordenado cometer los delitos.

Sector. Uno de los perjudicados señala el sitio donde ocurrió el asalto.

Más de diez sujetos fuertemente armados entraron, secuestraron, amarraron y amenazaron de muerte a los trabajadores de tres camaroneras ubicadas en el sitio la Conchita de Ayalan de puerto El Morro, parroquia rural de Guayaquil.

Aunque el hecho se registró el pasado lunes, recién salió a la luz la tarde del martes, luego de que los afectados acudieran a la Fiscalía de la localidad, para presentar la denuncia.

Según el documento, los delincuentes permanecieron en el sitio desde las ocho de la mañana hasta las cuatro de la tarde del lunes, tiempo en que además incendiaron dos viviendas, quemaron setenta sacos de balanceado, diez de fertilizantes, dos canecas de aceite de pescado y otras dos de vitaminas.

Los sujetos se hacían pasar como agentes de Inteligencia de la Policía y preguntaban “dónde está la droga, donde están las armas”, lo que creaba pánico en los trabajadores. Siete de los cuales presenciaron los hechos violentos, por cuanto eran amenazados con armas de fuego y machetes.

Teófilo Cedeño narró que a él le pusieron una escopeta entre sus brazos y le tomaron una foto. Santos Holguín detalló que fue amenazado con un revólver y un cuchillo mientras permanecía amarrado.

Gabriela Jordán y su hijo mencionaron que fueron sacados violentamente de su casa que terminó incendiada.

En un descuido, uno de los trabajadores logró desatarse y llamó por celular a otro compañero, quien no estaba en la camaronera. Este avisó de la situación a la policía, que logró la captura de seis sujetos en el mismo sitio. Los individuos, según un reporte, portaban armas de fuego, cartucheras, revólveres, repetidoras, cuchillos y machetes.

En la denuncia se responsabiliza del hecho a dos personas como autores intelectuales de una concurrencia de delitos por tortura, amenaza de muerte, usurpación de propiedad, incineración de viviendas y productos alimenticios, detalló el abogado Sergio Benites.

La policía continuaba ayer con las investigaciones para determinar el móvil del hecho y a los responsables.