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Dejaron los cangrejos para recoger a un ‘muneco’
Un bulto que flotaba en el estero convocó -la mañana de ayer- a los moradores de las calles 50 y Rosendo Avilés, en el suburbio de Guayaquil. Algunos pensaron que se trataba de un muñeco, pero un grupo de personas dedicada a la captura de cangrejos decidió descubrir de qué se trataba, llevándose una gran sorpresa.
No fue necesario que se acercaran tanto para descubrir que era un cadáver. Uno de los jornaleros agarró una soga y lo ató a la canoa en que navegaban. Luego, lo trasladó hasta una orilla, donde personal de una Unidad de Policía Comunitaria, que está a dos cuadras, llegó antes que los curiosos.
Quienes habitan en el sector observaron que la persona fallecida era un hombre de unos 25 años, y que tenía algunos tatuajes. Uno de ellos, en el brazo izquierdo con el diseño de una telaraña. Aparentemente, tenía golpes. El coronel William Martínez, jefe zonal de la Dinased, indicó que la autopsia determinaría las causas del deceso.