Cynthia Viteri apareció en el evento acompañada de su esposo, familiares y una multitud bulliciosa para recibir la nominación presidencial.

Cynthia Viteri: “Acepto el reto”

Subió al trono. La socialcristiana Cynthia Viteri se oficializó ayer como candidata presidencial por la Mesa de La Unidad en medio de una jornada llena de brillos y manchas.

Subió al trono. La socialcristiana Cynthia Viteri se oficializó ayer como candidata presidencial por la Mesa de La Unidad en medio de una jornada llena de brillos y manchas. “Acepto. Acepto el reto de conseguir la presidencia de la República”, soltó Viteri, con la mano extendida en el pecho.

Su confirmación, un evento político que da arranque a una campaña ansiosa de encender motores, tuvo como antesala el respaldo de todas las caras visibles de La Unidad, salvo una. La pancarta de Juntos Podemos, que acompañaba en el decorado al resto de partidos, fue la única representación política de la organización. Su líder Paúl Carrasco, prefecto de Azuay y contendiente de Viteri en las primarias, plantó a la coalición y puso en duda el proceso de nominación.

En contraste con su ausencia y críticas, el resto de caras visibles no solo hizo presencia, sino que reafirmó su respaldo.

En su orden: Marcelino Chumpi, el hombre de Pachakutik que podría resultar expulsado del movimiento por el apoyo a Viteri y que no concibe “un Ecuador plurinacional donde se sanciona el diálogo”. Julio Robles, el conservador alcalde del Carchi, que describió una Viteri capaz de extender su influencia a las fronteras.

El legislador socialcristiano Luis Fernando Torres, líder del tungurahuense Tiempo de Cambio, que endosa a Cynthia el encargo “de generar el cambio que exige el país”. César Montúfar, líder de Concertación, que atribuyó a Viteri la capacidad de liderar un país “atropellado” y describió a su movimiento como “la garantía de la fiscalización”, una crítica discretamente dirigida a quien tomaría la palabra después de él, Ramiro González, líder de Avanza, a quien Montúfar acusa de lo contrario. González, por su parte, elevó a Cynthia a la categoría de “presidenta, como la llamarán desde hoy” y defendió, también discretamente, la condición de su formación: “dimos la cara”, despachó sobre Avanza.

Punto aparte merece el alcalde de Guayaquil y forjador de la coalición, Jaime Nebot. Es la primera vez que entra de lleno a la campaña, sin indirectas. Y ha hecho más que arropar a Viteri. Ha servido de catapulta y escudo al mismo tiempo. “Quien confía en Jaime Nebot, que confíe en Cynthia Viteri”, sentenció en una frase que busca heredar a su ungida la aceptación de la que goza en esta, su trinchera. Al mismo tiempo, no ha escatimado esfuerzos en independizarla de los estigmas socialcristianos que amenazan la candidatura individual de Viteri: “Del pasado ya responderemos en el cielo o en la paila”. En ese intento de marcar cercanías y distancias, Nebot ha explicado su aparición en la tarima de forma simple: “Cuatro años más de lo mismo no los aguanta nadie”.

El desfile de teloneros de alto nivel le ha servido a Viteri para pasar el mal trago de un enfrentamiento violento entre las barras del PSC y Avanza, que antecedió a su entrada, y para concentrarse en un discurso que debía consolidar las ideas clave: su condición de mujer hecha a sí misma, su capacidad política probada y vinculada al modelo socialcristiano y la oposición temprana a la que se ha arrojado desde el Legislativo, las tres banderas que ha abrazado desde su irrupción. Ha demorado tres meses en llegar hasta aquí. Y recién empieza.

LAS FRASES

“Nuestra obligación es abandonar las vanidades, las ideologías y las ambiciones por ese partido que es el Ecuador”.

Jaime Nebot, líder socialcristiano

“Detrás de Cynthia hay más que un coliseo: periodistas acallados, activistas perseguidos y miles de desempleados”.

César Montúfar, líder de Concertación.

“Hemos pasado la primera etapa. Y no ha sido fácil. Solo se logra La Unidad cuando hay amor a la patria”.

Ramiro González, líder de Avanza.

EL AMBIENTE

El escenario

Un coliseo lleno rodeaba el escenario. El Voltaire Paladines Polo resulta simbólico para el PSC, fue allí donde Jaime Nebot obtuvo su primera victoria en las urnas.

La postal

Pese a la seriedad del evento y a la formalidad de los discursos, el de Nebot culminó con una foto posada junto a un spiderman guayaquileño y a sus simpatizantes.

El público

No hay cifras oficiales sobre la asistencia. Pero el público portaba banderas y tambores para acompañar los aplausos. Y, durante la gresca, para utilizarlos como arma.