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Crecer a ritmo de mall

Tres centros comerciales se construyen al norte de Guayaquil. Se estrenan en el 2018. En la Narcisa de Jesús se levanta además un parque de negocios.

Obra. Romería Plaza, en la foto, tendrá 90 parqueos. El lugar dará atención directa a 800 familias del sector.

Mucho más que espacios de compras. Mientras en la vía Samborondón, tal como lo publicó EXPRESO la semana pasada, los residentes exigen que no se construyan más centros comerciales, contradictoriamente en ciertos sectores del norte de Guayaquil los moradores piden que los edifiquen con rapidez. Quieren convertirlos en las referencias de sus barrios, suplir sus necesidades bajo el mismo techo, cerca de su hogar.

En la avenida Narcisa de Jesús, que antes del 2006 (cuando la oferta inmobiliaria aún era escasa) funcionaba principalmente para conectar a los buses intercantonales e interprovinciales desde la terminal terrestre hacia la vía Perimetral, decenas de obreros trabajan en la construcción de lo que será Romería Plaza. Un espacio de 5.000 m2, integrado por 46 locales, que se levanta a la altura de la urbanización Romareda, en el kilómetro 1.8 de la autopista, donde apenas hoy funciona una cadena local de supermercados.

Para los vecinos del entorno, como Mario Delgado y Wendy Cadena, quienes habitan hace media década en la ciudadela Mucho Lote (una de las seis que bordean al mall), la edificación supone el fin de su desazón. No es difícil escuchar lamentos en boca a medida que uno para en la calle.

“Llevo años aquí y para comprar un vestido, unas cortinas, ciertas medicinas para los niños, he tenido que movilizarme a Los Ceibos o a la Bahía...”. A Cadena le pesa haber gastado dinero (en transportes) y sobre todo tiempo. Le apena que “por sentirse a la deriva” algunos de sus vecinos, los más allegados, hayan optado por alquilar sus viviendas en los dos últimos años. Y migrar.

Ligia Granados, jefa de Ventas de Investeam, la firma que impulsa el proyecto (a inaugurarse en julio del 2018), señala que Romería Plaza busca satisfacer la demanda de servicios de las 800 familias que viven en la Romareda, las 16.000 que en promedio habitan en la zona, y de los alumnos que asisten a la Unidad Educativa del Milenio Alfredo Vera Vera, donde llegan estudiantes hasta de Bastión Popular.

“En el 2020 posiblemente lleguemos a ser 20.000 (familias). Por eso hemos tratado de satisfacer a todos: estamos a favor del mix comercial, los bancos, restaurantes de gama alta y las zonas de entretenimiento –áreas de juegos y parques- integradas al tejido vecinal”.

Pero esta plaza, que se suma a los cerca de 30 malls y tiendas departamentales que existen en Guayaquil, no es la única que prevé atraer a los fieles del consumo. Con una inversión de $ 11 millones, a unos 300 metros del lugar, en la misma arteria, la construcción del centro comercial Oasis -comercializada ya un 90 %- se prepara también para estrenar sus 85 locales (entre comerciales y gastronómicos) en marzo.

“Al fin podremos pasear en un ambiente seguro, con parqueos gratuitos y en un clima agradable con aire acondicionado”. José Gándara, residente de la ciudadela Veranda, considera que a la autopista le llegó su ‘etapa de éxito’.

Y si bien la presencia de los malls, que en los últimos años -a decir de varios estudios, entre ellos el realizado por la empresa Estudios Ómnibus de Ipsa Group- se han convertido en un referente de ocio para los consumidores de Guayaquil, preocupa a los dueños de los negocios allí asentados; en su mayoría, estos están conformes con la expansión.

“El barrio tenía que crecer...”. En lo personal, matiza Daniela Arias, propietaria de un bazar donde venden desde jugo de borojó hasta artículos del hogar, la avenida Narcisa de Jesús necesitaba entrar en la onda expansiva de establecimientos turísticos y locales para mejorar la plusvalía del entorno.

“Ahora quizás nos frecuenten hasta personas de alto poder adquisitivo de afuera”, dice, esperanzada en que los vecinos de la parroquia dauleña de La Aurora, que también tiene un enlace con la vía, los visiten.

Para finales del 2018, a la altura de la Academia Naval Illingworth, en la avenida Felipe Pezo Campuzano, está previsto que el centro comercial San Felipe -que colinda con esta ciudadela y al menos 10 cooperativas de vivienda, otros dos colegios y cinco industrias- abra sus puertas. El mall, a decir de Juan Daniel Cuadrado, promotor de la obra, cuenta con 38 espacios comerciales y 64 parqueos. Tiene un área de 5.400 m2 y una construcción de dos pisos en los que se instalarán desde peluquerías y ferreterías, hasta un patio de comidas y tienda de mascotas

En los próximos días, bastante cerca del lugar, en la intersección de la avenida José Antonio Gómez Gault y vía Daule, una sucursal de Mi Comisariato comenzará a funcionar. Los residentes están contentos, estiman que con la llegada de las infraestructuras no tendrán más que recorrer kilómetros para hacer sus compras en el Centro Comercial Peca en la intersección de las avenidas Camilo Ponce (vía a Daule) y Modesto Luque, al noroeste.

Un parque de negocios de 10 hectáreas

Para el 2019 en un área de 10 hectáreas, la constructora Investeam edificará también el parque de negocios Nexus en la avenida Narcisa de Jesús. Allí se levantarán oficinas, complejos administrativos (de hasta 4 pisos) y talleres. Los espacios se comercializan desde $ 270.000 hasta $ 400.000. La etapa 1 estará integrada por 71 empresas y la 2 por 21 lotes.

El lugar será ubicado junto a Romería Plaza. Y tendrá también áreas verdes y recreativas.

A los vecinos les preocupa el tráfico

Sobre todo en la avenida Narcisa de Jesús, de 11 kilómetros de extensión, a los residentes les preocupa que con el desarrollo de negocios, la ruta se congestione. Según datos de la Autoridad de Tránsito Municipal, en momentos de mayor flujo vehicular, por los carriles de servicio circulan 1.500 carros y por los de velocidad, 3.500, cada hora. Los promotores aseguran tenerlo todo controlado, dicen haber elaborado estudios viales y ambientales. Las obras tienen parqueos, además de vías de acceso internas.