
El crecepelo de Trump y su ‘lozana’ salud
El presidente de Estados Unidos toma medicación para reducir el riesgo de un ataque al corazón, para regular el colesterol alto, para controlar una dolencia común de la piel y una última como crecepelo.
El presidente de Estados Unidos toma medicación para reducir el riesgo de un ataque al corazón, para regular el colesterol alto, para controlar una dolencia común de la piel y una última como crecepelo. La información, desconocida hasta ahora, la ha revelado su médico personal en una serie de entrevistas concedidas al diario The New York Times.
La salud de los candidatos a la presidencia es uno de los asuntos más relevantes de la campaña electoral y los aspirantes acostumbran a hacer públicos los informes sobre su óptimo estado de salud para cumplir con su responsabilidad. La información revelada por el médico de Trump contradice lo dicho por el magnate durante la lid electoral, ya que dijo que solo tomaba un medicamento.
El documento proporcionado hace unos meses por el equipo de Trump, además, fue más escueto de lo habitual y despertó algunas incógnitas que han llevado a desvelar que el presidente de EE. UU. recibe varios tratamientos y que toma un medicamento para tratar la alopecia. Durante la campaña, el peinado del político republicano despertó todo tipo de especulaciones sobre cómo está hecho o cuánto tiempo le dedica cada mañana.
Sin embargo, la melena del presidente se ha convertido en algo más. Harold N. Bornstein, el médico de cabecera de Trump durante su etapa como empresario, declaró en un segundo informe oficial que recibe medicación para bajar los niveles de colesterol y toma 81 miligramos de aspirina a diario para reducir el riesgo de ataque al corazón.
Según el Times, sin embargo, el dato que sorprendió a los urólogos consultados por el diario, fue un marcador cuyo valor corresponde al de un hombre tratado por cáncer o agrandamiento de próstata. Bornstein negó que Trump haya padecido una de estas dos dolencias y confirmó que se debe al consumo de un medicamento que es empleado para tratar la alopecia.
La identidad de Bornstein salió a finales de 2015 cuando firmó el documento que acreditaba la salud del candidato. “Si es elegido, el señor Trump será la persona más sana que nunca haya llegado a la presidencia”, decía la carta. Meses después, Bornstein desató la polémica al descubrirse que lo había firmado mientras le esperaba una limusina enviada por el equipo de Trump.
Washington sanciona de nuevo a Irán
La administración de Trump impuso el viernes nuevas sanciones a Irán por su programa de misiles balísticos y endureció el tono con ese país, días después de una prueba que provocó la cólera de Washington. La medida es la primera del Gobierno estadounidense desde que Trump asumió la presidencia. Irán dijo que las sanciones son ilegales y que impondrá restricciones a entidades estadounidenses “que ayudan a grupos terroristas regionales”, según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Revisión de la ley bancaria
El presidente Trump asestó ayer un golpe al arsenal de reglamentos financieros impuesto tras la crisis de 2008 al ordenar revisar normas que los bancos y Wall Street consideraban un corsé. Trump decretó reexaminar las normas financieras “Dodd-Frank” promulgadas en 2010 por su antecesor Barack Obama. La asociación estadounidense de bancos ABA se congratuló por la determinación de Trump. La entidad instó a realizar un reexamen atento y prudente de dicha ley.
Datos
Prohibición de ingreso
EE. UU. ha revocado 60.000 visas desde que Trump ordenó una prohibición de ingreso al país, informaron las autoridades.
Bochornoso error
El Ejército de EE. UU. está enredado tratando de explicar una confusión bochornosa: publicó un vídeo de la incursión, el domingo, a Yemen, pero esas imágenes son de otra fecha.
Asentamientos israelíes
Israel restó importancia a las afirmaciones de Trump sugiriendo que las colonias “no ayudarían” a resolver el conflicto palestino.