El control a los ruidos en Samborondon

Muy conveniente la reacción del alcalde de Samborondón, de escuchar el clamor de los vecinos de las urbanizaciones alrededor de los kilómetros 1,5 y 3,5 de la vía, por todo el bullicio que se armaba los fines de semana con las actividades al aire libre que se prolongaban muchas veces hasta altas horas de la madrugada. Ahora los negocios allí tendrán que dedicarse a ofrecer alimentos y servicio de bar y desplegar sistemas que reduzcan el ruido de sus eventos, so riesgo de ser clausurados por el Municipio. Así se debería actuar en algunos sectores de Guayaquil donde las actividades dizque deportivas terminan en tremendos bullicios también hasta altas horas de la noche.

Betsy Urbano de Burgos