Comparecencia. Andrew McCabe, Rod Rosenstein, Dan Coats y Michael Rogers, ayer ante el Senado.

Comey: Trump me pidio dejar la pesquisa a Flynn

En un demoledor documento de siete páginas que leerá ante la comisión de inteligencia del Senado, Comey afirma que en una conversación en la Casa Blanca el presidente le pidió que se olvidara de Flynn, quien había renunciado como asesor de Seguridad Na

El exdirector del FBI James Comey afirmó que el presidente Donald Trump le pidió que dejara en paz al general Michael Flynn, investigado por sus contactos con Rusia, de acuerdo con el testimonio que presentará hoy ante el Senado.

En un demoledor documento de siete páginas que leerá ante la comisión de inteligencia del Senado, Comey afirma que en una conversación en la Casa Blanca el presidente le pidió que se olvidara de Flynn, quien había renunciado como asesor de Seguridad Nacional de Trump en la Casa Blanca.

“Él me dijo: ‘Espero que usted pueda ver un camino para dejar esto, dejar tranquilo a Flynn. Es un buen tipo. Tengo la esperanza que pueda olvidarse de esto’”, relató Comey en su testimonio.

Comey conducía entonces una investigación sobre las relaciones entre Rusia y el comité de campaña de Trump en las elecciones de 2016, y uno de los investigados era Flynn, quien había ocultado de Trump los contactos que había mantenido con un diplomático ruso.

El gesto de Trump de pedir al director del FBI que dejara en paz a un exfuncionario de la Casa Blanca puede ser visto como una tentativa de obstaculizar la justicia, un delito previsto en la legislación estadounidense y con consecuencias imprevisibles para la presidencia.

En su testimonio escrito -divulgado ayer por el Senado- Comey afirma que al salir de ese encuentro con Trump redactó un memorando interno para discutir la situación con sus subordinados más próximos. La conducción del FBI, agregó, “estuvo de acuerdo conmigo que era importante no infectar el equipo de investigación con el pedido del presidente, que yo no tenía intención de acatar”.

En otra oportunidad, relató Comey, Trump lo llamó para decirle que la investigación sobre Rusia era “una nube” que le impedía ver claramente las prioridades del país, y le preguntó qué podía hacer para “disipar esa nube”.

Trump “me dijo que no tenía nada que ver con Rusia, que no tuvo ningún contacto con prostitutas rusas, y que siempre asumió que mientras estuvo en Rusia sus conversaciones eran grabadas”, relató.

Los senadores interrogaron ayer en audiencia pública, y sobre el mismo tema, la trama rusa, a Dan Coats, director nacional de Inteligencia; Michael Rogers, director de la Agencia Nacional de Seguridad; Andrew McCabe, director interino del FBI, y a Rod Rosenstein, fiscal general adjunto.

Durante la audiencia, Coats y Rogers negaron haber sufrido presiones de cualquier orden para ejercer sus funciones, pero también se negaron firmemente a ofrecer detalles de sus conversaciones con Trump.

“Nadie me ha pedido que haga algo ilegal, poco ético o inapropiado”, señaló Rogers en su comparecencia.

Pero la negativa a ofrecer detalles sobre sus conversaciones con el presidente, por considerar que se trata de información confidencial, provocó la visible ira de los senadores.

El senador Angus King preguntó a Coats sobre la “base jurídica” para negarse a ofrecer detalles a la comisión, y el funcionario admitió no “estar seguro de tener una base legal” para no responder.

Un nuevo nominado

Donald Trump seleccionó ayer al nuevo jefe del FBI: Christopher Wray, un abogado criminalista relativamente desconocido, que defendió a un aliado del mandatario en un escándalo político y trabajó bajo las órdenes del director despedido, James Comey. Si es confirmado por el Senado, Wray asumirá como nuevo jefe de la agencia de inteligencia por un período de 10 años, luego del abrupto despido de Comey.