Cocolon

  Actualidad

Cocolon

Se discute la proforma 2019. Pero eso no importa más que a burócratas y a algunos iniciados en las alquimias económicas y políticas; al resto lo que le interesa es tener más billete en sus bolsillos mañana y pasado.

Como todos sabemos raspar la olla, me atrevo a meter el pico en el debate. A quien interese: 9.000 millones de dólares de cartera hipotecaria vigente -que paga intereses todos los días- están parqueados en los balances de bancos públicos (Biess, aproximadamente 6.000) y privados (aproximadamente 3.000). ¿Por qué no hacer líquida una parte de esos recursos?

La cartera hipotecaria es la suma de lo que los hogares deben y van pagando mes a mes a sus respectivos prestamistas, principalmente sobre créditos para compra de inmuebles. Como la garantía de esos préstamos son las mismas viviendas y locales, el hipotecario se considera un crédito sólidamente respaldado. Por ello hay gran apetito para esta cartera en el mercado de capitales: quien tiene ‘cash’ compra ahora los pagos que muchos deudores le irán haciendo en el tiempo, por lo que esperará recibir su respectivo interés.

Pero ni los bancos privados, ni menos aún el sector público, han logrado hacer operaciones de este tipo en el exterior -único origen de recursos frescos en una economía dolarizada. En resumen, se exportarían compromisos de pago a plazo de los hogares para importar su valor ‘cash’ del extranjero. Detalle importante: como son privados, la liquidez que ingresaría no computa como deuda pública.

Según expertos, unos 2.000 millones podrían ser técnicamente empaquetados y vendidos en el extranjero de tomarse la decisión. Siempre habrá peros: que la seguridad social no requiere adelantar sus flujos, que se paga un costo financiero, o que hay riesgo de que la liquidez se malgaste. Todos válidos, pero todos con solución en un entorno de anunciada y comprometida disciplina fiscal. No quiero pensar que aplica el adagio: cada comedor de cocolón juzga por su condición. Sin duda mejor fuente de financiamiento que la falta de financiamiento.