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Las ciudades nunca paran de mejorar

Tiene solo 31 años de vida, pero Félix Chunga de la Torre considera haber vivido tantas o más experiencias en el mundo de la arquitectura que cualquiera de sus colegas con mucho más tiempo en la profesión.

Las ciudades nunca paran de mejorar

Tiene solo 31 años de vida, pero Félix Chunga de la Torre considera haber vivido tantas o más experiencias en el mundo de la arquitectura que cualquiera de sus colegas con mucho más tiempo en la profesión. “Nunca imaginé que meterme a la investigación iba a ser algo que me iba a permitir abrir muchas puertas”, comenta. “He tenido la oportunidad de conocer distintas realidades, de viajar al otro lado del mundo, y todo gracias a la investigación”.

El hasta hace poco director del Instituto de Hábitat y Diseño de la Universidad Católica de Guayaquil ha trabajado con muchas personalidades y expertos nacionales y extranjeros en esos temas, pero también ha interactuado con centenares de jóvenes estudiantes que, como él, sienten la arquitectura.

Hace pocos días asistió en Quito a las conferencias de Hábitat III, un evento que las Naciones Unidas celebra cada 20 años en un país distinto y que Chunga no podía permitirse soslayar, pues consideraba como una oportunidad gigantesca para él y todos los ecuatorianos el poder escuchar en su propia casa a quienes hacen la teoría y la práctica de las mejoras que requieren las ciudades. “Hábitat III debería aprovecharlo el Gobierno central, Gobiernos locales, la Academia, planificadores, el sector inmobiliario y toda la comunidad”, dijo a EXPRESO durante las conferencias. “Porque hasta las ciudades más avanzadas del mundo pueden mejorar la calidad de vida de sus habitantes”.

Chunga considera que una ciudad es un laboratorio que nunca deja de trabajar y que Guayaquil no es la excepción. Explica que si bien esta urbe ha tenido muchos aciertos y adelantos últimamente, también persisten en ella muchos problemas. “Nos comparamos con lo que éramos hace veinte, treinta, cuarenta años y sin duda Guayaquil, como otras ciudades del Ecuador, hoy tiene un avance considerable, pero donde hay mucho trabajo por hacer”.

El también catedrático transpira emoción cuando habla de sus proyectos y trabajos, sean estos de construcción, de diseño o de investigación. No hay nada como la satisfacción de verlos terminados y haberlos terminado bien, dice. Chunga nunca está quieto cuando de aprender y transmitir conocimientos se trata. Por ejemplo, actualmente busca un doctorado con el cual espera “poder contribuir al desarrollo de las ciudades, ayudar al diseño del espacio público y que por fin este pueda ser dedicado a la familia, los peatones, las personas en general”.