Similitud. La embarcación tiene iguales características a la que utilizó el científico alemán durante su presencia en Guayaquil. Se recurrió a materiales de la localidad.

La ciudad resalta el legado de Humboldt

Con la réplica de la balsa, conmemoran los 250 años del natalicio del científico. En la construcción se usaron materiales locales.

Entre los acontecimientos agradables en la vida estudiantil de Adriana Pérez estará en que vio culminada la réplica de la balsa que empleó el alemán Alexander von Humboldt cuando llegó a estas tierras en el siglo XIX.

La joven de 14 años y alumna del plantel que lleva el nombre del científico alemán, colaboró en la construcción de la embarcación, que ayer permaneció atracada a orillas de Puerto Santa Ana. Lo que llamó la atención de locales y turistas, quienes en más de una ocasión se acercaron a observar la embarcación para fotografiarla o fotografiarse con ella.

Nicole Jorgge, Jack Franco, Jeffrey Lee, Diego Revelo y Valeria Muñoz fueron otros de sus compañeros que, con serrucho y martillo, aportaron en la elaboración de la balsa. Así se rememora los 250 años del natalicio de este investigador y geógrafo, reconocido en el mundo por descubrir la corriente oceánica de Humboldt y es originada por el ascenso de aguas profundas y frías que se produce en las costas occidentales de Sudamérica.

La embarcación de 15 metros de longitud y 5 metros de ancho fue ayer la principal atracción de la feria Humboldfest, en donde participaron las unidades educativas Alemán Humboldt, Menor, Academia Naval Illingworth (ANAI), Guayaquil y 28 de Mayo.

La presentación oficial de la obra será a las 18:00 de hoy, en el Parque Histórico de Guayaquil, donde permanecerá hasta el 8 de septiembre. También estará en la Feria Internacional del Libro, que se efectuará en el Centro de Convenciones, del 25 al 29 del mismo mes.

Tras las exhibiciones, la balsa será ubicada en la biblioteca del colegio Alemán Humboldt, sede Samborondón.

Xavier Guerrero, presidente del consejo estudiantil del Colegio Alemán, consideró que el legado de Humboldt debe servir de ejemplo a la juventud.

El proyecto de la balsa es impulsado por el Colegio Alemán y la fundación Garza Roja, y cuenta con el respaldo científico de la Armada y Astinave.

Fue precisamente en las instalaciones de la Garza Roja, situada en el kilómetro 37 de la vía a Daule, donde empezó a concretarse la obra.

De Balzar proceden los 9 troncos de la especie balsa, que fueron alineados de manera paralela. Los maderos tienen un diámetro promedio entre 40 a 75 centímetros considerando los extremos de cada uno. Los troncos están amarrados por 15 de teca de menor diámetro.

Los 9 troncos fueron amarrados con teca. “Aunque no es originaria de Ecuador, se optó por esa especie por no estar en la lista en peligro de extinción”, explicó el técnico Enrique Reyes, quien con el artesano Narciso Lino estuvieron al frente de la obra, que significaron 26 días de trabajo.

Para la estructura de la vela también se recurrió a la teca, por su resistencia y capacidad de flexión requerida. Los amarres principales e importantes se han realizado con cabo manila en diferentes calibres. Con tablones de guachapelí se elaboraron las guaras, que funcionan como timón.

La choza fue construida con caña guadúa, hojas de bijao o cade y soga manila. El piso está conformado por tablas de samán y guachapelí. La vela es de tela de yute con un aproximado de 6 metros de largo.

Reyes sostuvo que el proyecto permite a los artesanos plasmar su arte, potencial, fuerza, creatividad, pasión en un ícono de importancia histórica “y sientan que sus habilidades pueden dar más de lo que están acostumbrados”.

Ramón Sonnenholzner, presidente de la Fundación Garza Roja y del Colegio Alemán Humboldt de Guayaquil, definió al científico como un ícono en la historia del humanismo. “De ahí nacen las corrientes de derechos humanos; además, a través de la ecología concibió al universo como un cosmos”, expresó.

Sabine Meinlshmidt, directora general del plantel, destacó la idea del Colegio. “Queremos recordar lo que Humboldt hizo en Guayaquil... así logramos que los chicos entiendan por qué tienen que hacer algo por una persona que nació hace 250 años. Lo interesante es que las investigaciones y pensamientos de este personaje están vigentes”, remarcó.