Actualidad
El Chimborazo se deshiela y causa zonas de desastre

Los constantes descensos de flujos de escombros y lodo, a consecuencia de los deshielos del nevado Chimborazo, que ocurren desde hace seis meses, han puesto en riesgo a varias comunidades asentadas en la parte sureste de las faldas del coloso, en la provincia del mismo nombre.
El pasado fin de semana, un aluvión bajó por una quebrada y obstaculizó un tramo de la vía que conecta a comunidades como Santa Lucía de Chuquipogio y La Silveria. También parte de la vía del ferrocarril, utilizada en la ruta del Tren del Hielo, ha quedado inutilizada.
Con la presencia de fango, los comuneros tienen que encontrar atajos de tierra seca y firme para movilizarse, aunque no siempre lo logran. El transporte de carga se hace sobre burros y la vigilancia de los terrenos y de los animales lo hacen algunos por medio de motocicletas.
Maquinaria del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), del Municipio de Guano y del Gobierno Provincial trabajan desde el sábado en la remoción de escombros, con la ayuda de los propios vecinos.
Los habitantes de la zona, dedicados exclusivamente a la agricultura y la ganadería, han quedado provisionalmente sin sus fuentes de subsistencia. Las cuantiosas pérdidas son evaluadas por las autoridades, que ayer convocaron al provincial Comité de Operaciones Emergentes (COE) para buscar la declaración de zona de desastre.
Agustín Acán, oriundo de la comunidad Tomapamba, recuerda con tristeza cómo el aluvión del sábado llegó hasta una cementera de papas que tenía cerca de la línea férrea. “Las pérdidas son muchas. En la zona alta ya tapó la cebada y las habas que tenía sembrado”, dijo, mientras señalaba una parte del terreno.
El campesino calcula que el perjuicio en su sembrío bordea los 10.000 dólares y tiene la esperanza de que las autoridades lo ayuden para mantener a su ganado.
Sus vecinos de las comunidades de Silveria y Santa Lucía de Chuquipogio no tienen agua para consumo; el tanquero de la Municipalidad de Guano los abastece, pero solo para la comida y algo para el aseo personal, destaca Acán.
Para el ganado la historia es diferente. “Toca llevar el agua en burros, por lo que se raciona y eso incide en la baja producción de leche”, se lamentan los comuneros de Tomapamba.
Luis Uscha, de la comunidad San Rafael, montado sobre su moto, busca el lugar por donde evadir la gran cantidad de lodo y piedras que ha quedado en el camino.
“Tenemos ganado en la parte alta y debemos cuidarlo, para tratar de sacar algo de producción. La única forma de llegar sería caminando, pero demoramos mucho y hay bastante dificultad”, expresa.
Evento
El Niño incide en la pérdida de hielo del coloso
Pablo Morillo, coordinador de la zona 3 de la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR), asegura que se han realizado informes científicos que han hallado evidencia de que décadas atrás ya hubo eventos similares. Sin embargo -anota- como en otros casos, no se puede predecir el final del fenómeno natural.
El calentamiento global y el incremento del calor por la presencia del fenómeno de El Niño han incidido para que el deshielo sea más acelerado, explica Bolívar Cáceres, técnico especialista en glaciares del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi).
Agrega que “el Chimborazo atraviesa por un ciclo interglacial, que es parte de un proceso natural cuando se reduce la cantidad de hielo”.
Pablo Morillo certifica que las autoridades han estado presentes con todo su contingente desde el inicio de la emergencia, pero que la ayuda ya desborda lo que se puede hacer localmente.