Actualidad
El Central y el Pacifico desahogan al fisco
Nueva deuda. El viernes pasado, Finanzas habría recibido una nueva deuda por 500 millones de dólares, según el exministro Fausto Ortiz.

Son operaciones que han prendido los debates -pros y contras- pero que a la caja estatal le han sentado bien. Hace poco, el Banco del Pacífico compró papeles públicos por $ 215 millones.
La del 30 de marzo ha sido la transacción más importante del año que registra en su bitácora la Bolsa de Valores de Guayaquil (BVG). Otro empujón ha venido directamente del Banco Central de Ecuador (BCE) que ha financiado al fisco con unos 2.500 millones.
Dos inyecciones de liquidez que le han servido a Finanzas, el ministerio encargado de pagar el sueldo a funcionarios, así como las deudas con proveedores y contratistas, para ponerse al día, aunque entre abril y mayo, los atrasos se incrementaron al pasar de 953 millones de dólares a 1.085 millones de dólares.
Y, si bien hay detractores de estas movidas financieras, Efraín Vieira, presidente del Pacífico, las califica de “normales”. El banco tiene su comité de crédito que analiza las transacciones que luego pasan a aprobación del directorio. Son 215 millones de dólares que se han comprado entre Cetes (Certificados de Tesorería) y Bonos del Estado, por los que se ha recibido una renta del 2,3 %, señala Vieira, en plazos de entre 90 y 120 días. “Es mejor que tener los recursos ociosos”.
Sin embargo, el exvicepresidente Alberto Dahik, cuestiona la forma en que el Ejecutivo se está financiando. Se refiere a otra fórmula usada para cubrir su déficit fiscal: El efectivo que está obteniendo, por ejemplo, a través del BCE. “El Gobierno está tomando ‘cash’ de las instituciones que depositan en el Central, de las reservas, y a cambio entrega bonos. Pero lo fundamental es entender, ¿de quién es ese dinero? Ese “cash no es ni del Gobierno ni del Banco Central: es de las instituciones que lo depositan en el Central, como el Issfa, Isspol y las entidades financieras (sector privado y público). “Ahí hay depósitos directos de la gente que están indirectamente depositados en el Banco Central”.
El cuestionamiento de los analistas es que los pasivos monetarios (obligaciones) del Central estén por debajo del valor de la reserva internacional. Y ese hueco, al menos de liquidez, se agravaría en caso de que los dueños pidiesen su efectivo, pero que está invertido en bonos estatales. Pero aquí viene otra observación. Los bonos son de carácter doméstico, no están registrados en las bolsas de afuera, lo que no haría posible (atractiva) su venta para liquidarlos y cobrarlos, aunque sea a un castigo (por un valor menor al 100 % de su precio nominal), según explica Dahik.
Este Diario intentó hace al menos un mes y medio tener una respuesta del Central para tener el detalle de la relación reserva internacional/pasivos monetarios. Nunca se accedió a ella. Sin embargo, en una respuesta a otro redactor, Diego Martínez, presidente del BCE, explicó que las transacciones domésticas (en créditos del Central a Finanzas) no significa tomar recursos de la reserva internacional. “Cualquier analista responsable no puede confundir las dos cosas”. Además de que, entre todas, incluyendo los títulos del Banco Central que no pueden superar los 200 millones de dólares, ascienden a unos 2.400 millones.
Vieira defendió que, aun en momentos de la crisis bancaria del 99, el Estado siempre asumió y pagó su deuda interna.