SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

Celico pone su sello en Ecuador

Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

Jorge Fortunato Célico hace historia en el fútbol ecuatoriano. El argentino, de 52 años, es el entrenador que más tiempo ha permanecido en el banquillo de un equipo nacional: va por la séptima temporada en Universidad Católica. El exgolero de Huracán de Argentina llegó a Ecuador, hace 14 años, desde el porteño barrio de Parque Patricios. Su primera experiencia en el país fue con las divisiones formativas de El Nacional. No tardó en demostrar que es un técnico innovador y entregado al trabajo. Su ‘romance’ con los camaratas se inició en 2009. Primero se vinculó a las inferiores. Su anhelo era dirigir el primer plantel. Ese gran salto dio el siguiente año. En 2014 tuvo una breve pausa. Por los malos resultados fue reemplazado por su compatriota Luis Soler. Célico se quedó en el equipo como gerente deportivo. Luego de dos meses volvió al banquillo y metió a Católica en la Sudamericana. El argentino es un apasionado del fútbol. Es el primero en llegar al campo de entrenamiento. Supervisa hasta el mínimo detalle para la práctica. Se toma unos minutos para dialogar con el personal que trabaja en el complejo camarata, en La Armenia, ubicado al suroriente de Quito. Es muy estudioso. Pasa horas y horas preparando los entrenamientos y los partidos. “El profesor Célico es un trabajador incansable. Es un profesional que vive para el fútbol. Además, como ser humano es excelente”, dijo a EXPRESO Manuel Dolores Villegas. El ecuatoriano es el preparador de goleros. Para el estratega argentino, su mayor alegría con el ‘Trencito Azul’ ha sido el ascenso a la serie grande del balompié ecuatoriano en 2012. “Fue un logro que se elaboró durante dos años y se consiguió tras disputar 88 duros partidos”, contó. No puede, sin embargo, esconder la bronca al recordar que estuvieron muy cerca de patear el tablero en 2015. “El año pasado nos quedamos muy cerca de llegar a la final. Nos faltó ganar un partidito. Eso nos dolió mucho y es la principal desilusión que he tenido desde que estoy en Universidad Católica”, añadió. Es un agradecido con Ecuador. No solo porque le ha dado trabajo y estabilidad económica, dijo, sino también una esposa, Giovana Villacís, y un hijo, Diego, de 10 años. Está pensando en nacionalizarse. Lo hará como agradecimiento por el buen trato que ha recibido. Él ya cambió el asado por el llapingacho (tortilla de papa, chorizo y huevo frito). A pesar de estar tanto tiempo en suelo ecuatoriano, no disfruta de los productos del mar.

tracking