Actualidad
Cartas de lectores
Salud, amor y dinero
Salud, dinero y amor; el que tenga estas tres cosas que le dé gracias a Dios (R. Sciamarella); y el que no las tenga, también; añado. Con salud y dinero pero sin amor no somos nada. (1 Corintios 13). Con dinero podemos hacer obras de caridad y jactarnos de ello; pero, sin amor no tendremos ninguna satisfacción interior. Con salud, pero sin una acción solidaria y compasiva con los demás, no lograremos nada. En nuestro balance, agradezcamos a Dios por lo que hayamos recibido sin haber tenido que pagar por ello; lo que tiene verdadero valor, no tiene precio; solamente lo barato se compra con el dinero, como dice Alberto Cortez.
Miguel Ulloa Paredes
El impacto de los operativos “Eslabón”
Han sido cien los operativos ‘Eslabón” que la Policía Nacional ha ejecutado en todo el país. Dice la información de EXPRESO que según el Ministerio del Interior, el 60 % de las bandas organizadas han sido desarticuladas y que 1.220 personas fueron detenidas bajo sospecha de haber cometido un ilícito. Esta es una gran noticia porque supone que falta un 40 % de organizaciones delictivas por ser desintegrada. Ojalá que estos operativos continúen sin desamayo. A propósito, sería muy conveniente que los esfuerzos de la policia se enfoquen también en el hampa a menor escala, de aquella que roba en las calles y en los buses.
Betsy Urbano de B.
“¿El proyecto o el partido?”
El Gobierno instruyó a sus partidarios a no usar la palabra ‘partido’ cuando se refieren a revolución ciudadana. La descontextualización permite a laempresa electoral oficialista engordarse con fondos públicos. Usan eufemismos de reemplazo como el proceso o el proyecto. De otra forma el estado de propaganda tendría que ser costeado por el Gobierno. Calcule la cifra multimillonaria que cuesta el partido único usando el Estado 24 horas, 365 días del año durante casi una década.En la Constitución no existe mención a la revolución ciudadana. Esta etiqueta patriotera fue creada para permitir al partido de Gobierno usar fondos públicos de forma que la campaña le salga gratis.
Paul Tapia Goya
Lo positivo vs lo negativo
He leído en internet este mensaje que me hizo reflexionar: El negativo es siempre una parte del problema. El positivo es siempre una parte de la solución. El negativo siempre tiene una excusa. El positivo siempre tiene un proyecto. El negativo dice: “ese no es mi trabajo”. El positivo dice: “permíteme hacerlo por ti”. El negativo ve un problema en cada respuesta. El positivo ve una solución en cada problema. El negativo ve siempre oscuridad: en medio de la luz. El positivo ve siempre luz: en medio de la oscuridad. El negativo dice: puede ser posible pero es muy difícil. El positivo dice: puede ser muy difícil pero es posible. Y si Dios está con nosotros, ¿por qué ser negativos?.
Ricardo Ordóñez Jaramillo
“Ser más humanistas”
El humanismo instaura una actitud que impone el reconocimiento de los derechos terrenales de los humanos. La solidaridad no es un sentimiento de vaga compasión, o una pequeña incomodidad por las cosas malas que le pasan a mucha gente, cerca y lejos de nosotros. Por el contrario, es una determinación firme y perseverante para comprometernos con el bien de todos, y cada uno de los individuos. Ser humanitario se aplica a la persona que siente afecto, comprensión o compasión hacia los demás, lo que lleva actuar con bondad y solidaridad. Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como peces, pero no hemos aprendido el arte de vivir juntos como hermanos.
Javier Valarezo Serrano
La buena atención al cliente es un arma que fideliza a una marca
Asi como la noticia del policía mexicano que encontró una funda conteniendo dinero es un ejemplo de honestidad en estos tiempos, comparto con ustedes el hecho que me sucedió el martes 29 de diciembre cuando fui a una reconocida papelería ubicada en el centro de Guayaquil.
Compré dos pliegos de papel. Pero, por ellos me cobraron $ 1,85. Me pareció caro pero cancelé el valor. En el momento de retirar mi mercadería, el joven que hace la entrega me dijo: “Disculpe le han cobrado de más, venga por favor”. Me dirigió donde la vendedora que me atendió indicándole que realice una nueva factura. Mientras yo esperaba la elaboración de la nueva factura, la vendedora muy molesta me argumentó: “Por su culpa tengo ahora que pelar la cara por mi error”. A lo que le respondí: “El error fue suyo, yo soy un cliente”. Y ella me respondió: “Sí, pero no se da cuenta que me he planchado el pelo y no me deben exigir mucho”.
La respuesta de la vendedora no tenía nada que ver con el tema; pero con ello pude reconocer su “compromiso laboral”.
El joven que realizó la entrega demostró su honestidad. Dicha actitud es un verdadero imán para que los clientes regresen pero la atracción se desvanece cuando son atendidos por vendedores apáticos.
Econ. Marysol del Castillo
“Necesitamos más que nunca de lenguajes solidarios”
Vivimos bajo el espíritu de las contrariedades. Queremos ser libres y no sabemos ser justos. Mientras unos marginan la religión para confinarla a la esfera privada; otros, en cambio, quisieran imponerla a todos con la fuerza. Mujeres y hombres rivalizan su género en lugar de complementarse y aspirar a sentirse cada cual en sus capacidades y personalidad. Algunos sectores productivos adoctrinan a la humanidad para ser máquinas de producción y consumo, sin corazón alguno. Otros sectores conviven con el vicio, sin posibilidad de dignificarse, en términos de libertad y responsabilidad.
En efecto, ante esta atmósfera de imposiciones, o de diálogos con guión marcado, se precisa más que nunca otros lenguajes más solidarios, receptivos con el itinerario ético que todo ser pensante nos merecemos. Todos, sin excepción alguna, podemos y debemos colaborar como instrumentos de pensamientos para el cuidado de la creación, cada uno desde su cultura, su experiencia, sus iniciativas y sus ideas. En este sentido, nos alegra que el Grupo de Trabajo de Expertos de la ONU sobre los Afrodescendientes, acabe de afirmar recientemente, que la implementación del Acuerdo de París y las negociaciones futuras sobre cambio climático deben tomar en cuenta las necesidades y las opiniones de las personas en mayor riesgo y no deben basarse en las fuerzas del mercado, que son las que hasta ahora han imperado.
Víctor Corcoba Herrero
España