La caridad no es publicidad

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La caridad no es publicidad

d e lo que les sobraba, los fariseos daban limosna (Marcos 12:44); con alardes de generosidad y ostentación, se hacían tocar fanfarrias de trompetas para que todos lo vieran y les agradecieran (Mateo 6:2).

Los eventos y obras de caridad, señor Director, deben ser por solidaridad y amor; sin hacer mucha “bomba” ni “lámpara”; sin jactancia o envanecimiento (1 Corintios 13:4); ni para figuración social, publicidad comercial o promoción política.

Dar sin esperar nada a cambio ni para ganar fama de ser generosos o caritativos; que la una mano no sepa lo que da la otra (Mateo 6:3).

Miguel Ulloa Paredes