Actualidad
Las candidaturas presidenciales
Con la visita de Lenín Moreno al país y su recorrido en compañía de Glas por el escenario trágico del terremoto, y luego por la fotografía en que ambos se hallan como buscando la protección del presidente, las candidaturas han vuelto a tomar revuelo. En el sector oficial se habló siempre de Glas y Moreno, pero no se definía cuál sería el ungido. Al parecer el actual vicepresidente parecía contar con el respaldo presidencial, que no es muy prometedor porque ya se demostró que más bien es negativo con motivo de las elecciones para la Alcaldía de Quito, en que el presidente ofició como jefe de campaña de Barrera frente a un novel candidato que lo batió sin atenuantes en las urnas. Esto dejó la impresión de que el auspiciado por Correa, que inició su campaña con el 45 % de la intención de voto, cayó derrotado por amplio margen después de la tenaz intervención del mandatario en su favor. Pero no parece que supongan los dos candidatos que un respaldo correísta puede hacerles más bien daño, pues Moreno se ha destapado en elogios altisonantes para el presidente, como dejando ver que su gobierno sería una especie del de Correa en silla de ruedas. De Glas, por otra parte, se tiene plena conciencia de que sin el respaldo presidencial su candidatura no iría a ninguna parte. Esta posición de los dos precandidatos hace sospechar que habría una dura lucha soterrada por ganar el mencionado respaldo. Hay, sin embargo, quienes en el partido de Gobierno piensan que la postura excluyente de las precandidaturas se resolvería en una unidad cuando los dos postulantes formen un solo binomio para las presidenciales. La pregunta, no obstante, aún queda flotando: ¿quién sería el presidencial y quién su binomio en la pareja oficialista? Tal vez Glas, que se ha endulzado con el cargo vicepresidencial que desempeña hasta hoy, deberá renunciar si es postulado nuevamente para la vicepresidencia de la nación. Al parecer, Correa no tiene mucha confianza en Moreno, que suele cambiar sus opiniones y criterios con frecuencia verdaderamente sorprendente y reprochable, mientras que Glas sería un seguro dependiente suyo. En tanto, en la oposición siguen floreciendo las candidaturas. Se pensaba, por ejemplo, que Salvador Quishpe estructuraría un amplio frente nacional, pero de pronto aparece postulado como candidato presidencial por un sector de Pachakutik. ¿Será que Dios convierte en ciegos a los que quiere perder?
haroc@granasa.com.ec