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El cambio de rumbo marca al gobierno
Diversos sectores aplauden la forma de Lenín Moreno de gobernar, pero también hay críticas. El pedido: anunciar las medidas económicas.

Rosa Torres Gorostiza / Alfonso Albán Espín
Los primeros 100 días. Ese periodo de tregua política para que un Gobierno se asiente y pueda tomar las riendas de un país terminó para el presidente Lenín Moreno.
Hoy cruza ese umbral. Lo hace en medio de voces que reclaman mayor decisión en diferentes temas, algunos álgidos, como medidas concretas para afrontar la delicada situación económica, el futuro de las leyes de Comunicación y Plusvalía, y ahora una consulta popular, por citar algunos ejemplos.
Mañana serán 101 días. Y mientras avance el tiempo, estos reclamos llegarán con mayor ruido a los oídos del presidente. EXPRESO recoge los diez aspectos que marcaron sus primeros días en Carondelet, en dónde están y hacia dónde van.
Rafael Correa
1.Empezar con el antecesor es necesario, porque pasó de compañero de lucha a principal opositor. La relación entre ambos es complicada y atravesó la puerta de lo irreconciliable. El mismo Ricardo Patiño, vicepresidente del movimiento PAIS y hombre cercano del expresidente, reconoció que entre los dos es “muy difícil” la reconciliación.
Los intentos de calmar las aguas entre ambos llegaron a un punto muerto. Tanto así que los oficialistas, sean correístas o morenistas, ya no hablan de viajes a Bélgica o reuniones, sino de mantener la unidad del movimiento.
Jorge Glas
2.La suspensión del compañero de Moreno, el vicepresidente Jorge Glas, fue sin duda uno de los momentos de mayor tensión de estos primeros 100 días, lo que ahondó en la ya delicada relación entre Moreno, Correa y el movimiento PAIS.
El futuro de Glas ahora está en manos de la Función Judicial con su vinculación al caso Odebrecht por el supuesto delito de asociación ilícita. Y mientras la justicia avanza y salen a la luz más audios y conversaciones por chat que mencionan a un tal ‘JG’, las voces de oposición piden la renuncia del segundo mandatario.
Moreno está atado de manos. No puede despedirlo. Solo la Asamblea Nacional (de mayoría oficialista) puede destituirlo y eso, de momento, no regresa a la agenda legislativa.
El movimiento PAIS
3.PAIS, por primera vez en su historia, afronta una crisis interna de esta magnitud: está dividido. Por un lado los correístas y por el otro los morenistas.
Un supuesto pacto entre Moreno y el expresidente Abdalá Bucaram fue la gota que derramó el vaso. Esto, sumado a la política gubernamental de apertura al diálogo con líderes de la oposición, no gustó a parte de la dirigencia y militantes que, liderados por Correa, son la principal oposición.
Ahora invocan a la unidad de la militancia, pero no en torno a nombres sino al proyecto político. Y con el ánimo de cohesionar el movimiento, renunciaron hace pocos días los tres primeros colaboradores del gabinete de Moreno y dirigentes máximos cercanos al correísmo: Ricardo Patiño, Paola Pabón y Virgilio Hernández.
El tiempo (o siendo más precisos, las elecciones del 2019) dilucidará si el llamado y el trabajo político con las bases surten el efecto esperado.
La corrupción
4.Es un aspecto que siguen marcando la agenda de este periodo, tal como lo relató EXPRESO el pasado lunes, al alcanzar al compañero de fórmula de Moreno, el vicepresidente Jorge Glas. No obstante, desde quienes ejercen por voluntad propia la lucha contra la corrupción ven un camino difícil en su tarea. Jorge Rodríguez, coordinador de la Comisión Nacional Anticorrupción, relata que esa vía por la que transita aún está llena de trabas puestas, según dice, por las autoridades de control designadas durante el anterior Gobierno. Pese a esto, ve que existe interés del presidente Moreno de esclarecer los actos de corrupción, no así del Frente de Lucha contra la Corrupción creado por el mismo primer mandatario. “Nació muerto al ser un frente correísta para juzgar actos de Correa, le quitó solemnidad y autenticidad”.
Los medios de comunicación
5.Dejaron la etiqueta de enemigos del gobierno. Lo confirmó una reunión privada entre directores de medios de comunicación con el presidente Moreno.
Los periodistas trabajan en un ambiente de mayor tranquilidad en comparación al anterior régimen, o así lo reflejan las cifras. Hasta mayo pasado (mes en el que se posesionó Moreno), Fundamedios registró en promedio 38 agresiones a los medios de prensa. La cifra cae en los tres siguientes meses a 18 agresiones en promedio (junio, 21 agresiones; julio, 16; y agosto, 16).
No obstante, desde la prensa y los observatorios de medios aún se espera una reforma a la Ley de Comunicación, seguida de un nuevo reglamento de la ley. César Ricaurte, director de Fundamedios, suma a la lista reforzar los cambios en los medios públicos. “Hay que darles una nueva estructura para hacerlos más pluralistas”.
Las refinerías
6.Cien días bastaron para que el nuevo gobierno descubriera que los proyectos emblemáticos de las refinerías, la de Esmeraldas (repotenciada) y la del Pacífico (en construcción), se habían convertido en un problema. Por un lado, la primera tiene daños que hay que reparar y, por otro, a la segunda le faltan inversores y, si no los hay, el proyecto se detendrá indefinidamente.
El diálogo
7.El llamado a conversar con los diversos sectores fue promulgado por el mandatario desde el momento que se posesionó. Y en estos primeros 100 días se ha dialogado con los empresarios, los operadores turísticos, los sectores sociales, los indígenas, los médicos... Los procesos siguen.
Los planes sociales
8.La bandera social está en el programa ‘Toda una vida’, que incluye otros planes como el del primer empleo y el de vivienda. En este último fueron incluidos los gobiernos locales. Alcaldes y prefectos, sin importar la bandera política, suman apoyo para llegar a las 325 mil casas en cuatro años de mandato.
Economía
9.Hasta ahora, el gobierno morenista no ha anunciado las líneas maestras de su política económica, ni dictado medidas en ese rubro. El único anuncio más claro acerca de por dónde irá su estrategia, fue hecho a fines de julio al presentar la proforma presupuestaria para este año. Allí esbozó las cinco primeras acciones: dinamizar el sector de la construcción, incentivar la inversión, impulsar el uso de medios digitales de pago, promover la austeridad y priorizar la inversión pública.
Aceptación
10.Las encuestas de aceptación de su gestión y de credibilidad favorecen al presidente Lenín Moreno, en el arranque de un gobierno en el que todos coinciden en que cambió el rumbo y el estilo que imperó durante diez años. Es la más alta credibilidad en 14 años.