Las calles se vuelven vitrinas de monigotes

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Las calles se vuelven vitrinas de monigotes

A la 6 de Marzo le salió competencia. Hoy uno puede adquirir su monigote en el norte, centro o sur de la ciudad. Las opciones son diversas. Los encuentran en todos los tamaños, colores, precios y formas.

Bellavista. Por quinto año consecutivo una centena de artesanos se sitúa en el lugar. Los precios de los monigotes son similares a los de la 6 de Marzo.

A la 6 de Marzo le salió competencia. Hoy uno puede adquirir su monigote en el norte, centro o sur de la ciudad. Las opciones son diversas. Los encuentran en todos los tamaños, colores, precios y formas. Los hay de Disney, Pokémon y Princesas, y un sinfín de personajes de fantasías y películas de ciencia ficción.

Durante un recorrido realizado ayer, un equipo de EXPRESO comprobó que en Guayaquil existe un abanico extenso de sitios para comprar ese ‘viejo’ que será incinerado el 31. La 6 de Marzo, conocida popularmente como la vitrina de los monigotes y que desde el lunes en horas de la tarde cerró sus calles para exhibir mejor el producto, por ejemplo, alberga a lo largo de 20 cuadras una diversidad de muñecos que oscilan entre los $ 10 y $ 350.

Una empresa de bebidas alcohólicas el domingo compró 4 grandes: de Superman, Batman, el Guasón y Hulk. El trabajo, a decir de Sixto Villao, uno de los artesanos, fue arduo. “Duró meses pero valió la pena”, el combo lo vendieron en $ 1.000.

En la vía -llamada así en honor a la revolución de 1845-, clanes de visitantes de distintas provincias como El Oro y Manabí se aglomeran, pese al calor, para encontrar a su figura favorita. Una exjueza, que el pasado 17 de noviembre protagonizó un incidente público que se viralizó en Internet, es una de ellas.

El 50 % de los locales la exhiben. Cuestan entre $ 15 y $ 60. “Son parecidas al personaje de carne y hueso”, dijo la mantense Carolina Cedeño, quien compró, además, un monigote de policía para “acompañar el ambiente”.

Si bien en estos días es posible ubicar a un vendedor casi en cada esquina, sobre todo en barrios periféricos, hay sectores donde estos se concentran.

En la ciudadela La Pradera 1 y 2 (a la altura del redondel de la avenida Domingo Comín, sur de la ciudad); en la explanada del estadio Monumental; en la avenida Francisco de Orellana (en la intersección de la ciudadela El Cóndor); en las afueras del centro comercial Albán Borja y en la vía principal de la ciudadela Bellavista, en el norte de Guayaquil, el panorama (en cuanto a figuras y precios) es el mismo.

De hecho, en este último sitio, un promedio de 100 establecimientos (carpas) los ofertan. Allí los artesanos, que desde hace 5 años se acomodan y duermen en las aceras para estas fechas, muestran sus obras hechas a base de aserrín, papel, engrudo, goma blanca y pintura, de 11:00 a 24:00.

“Movilizarlos hasta nuestros hogares es muy complicado, por eso dormimos aquí. Nadie nos molesta”, indicó la artesana Martha Bohórquez, con 16 años de experiencia. Para este año ella elaboró 600 muñecos. Está satisfecha, ha vendido 200. La mayoría de $ 40 (por unidad).