El buen juego: un ‘contrato’ entre el hincha y su equipo

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El buen juego: un ‘contrato’ entre el hincha y su equipo

4 años duró el ‘fútbol total’ del FC Barcelona con Pep Guardiola al mando. El equipo culé ganó 14 títulos en este tiempo.

El 14 de septiembre de 2016, Emelec recibió por Copa Sudamericana al Deportivo La Guaira en el renovado estadio Capwell de Guayaquil. Emelec necesitaba ganar mínimo 2-0 para clasificar a la siguiente ronda del certamen, no obstante, los eléctricos nunca e

Stéffano Dueñas Pazmiño

n Guayaquil

No es novedad que el fútbol es un estilo de vida en el país. El hincha ha sido testigo de una selección tres veces mundialista y con el paso de los años, el hecho de tener créditos que migran al extranjero y los altos valores sujetos en el mercado, imponen otra variante en Ecuador. Ganar jugando bien.

Claro está, ¿qué es jugar bien? Jugar bien es pura subjetividad. Para unos significa ganar como sea, o siendo el dominador del encuentro, arrollando al rival, para otros ser perfectamente eficaz a pesar de no tener la pelota, en fin, una variedad de criterios. Lo cierto es que la marca ‘fútbol total’ del FC Barcelona en la era Pep Guardiola se empezó a regar por todo el globo. Ese juego fluido, con orden, presión alta, velocidad por bandas, transiciones, dinámico, atrevido, arriesgado, empezó a ser la bandera del buen fútbol en el mundo.

Así como el jugar bien tiene un abanico de opciones y son aplaudidos, una estrategia defensiva (porque al final cada planteamiento es eso, una idea táctica) se la ve mal hasta el punto de nombrarla ‘antifútbol’.

Y así como el Barça tuvo una debacle y fue duramente criticado -en el ciclo Luis Enrique se ha repetido tras racha negativa- los clubes o selecciones que lograron palpar ese ‘fútbol total’ a sus filas parecen haber firmado un contrato con sus hinchas por jugar de esta forma. Cuando dejas de marchar con ese estilo, se rompe el contrato y empiezan los ‘palos’.

Hoy lo vive en carne propia la selección ecuatoriana de fútbol de Gustavo Quinteros. Un arranque de eliminatorias colosal, dejando la expectativa lo más alto posible, el hincha pide la cabeza del técnico, de dirigentes y hasta de los mismos jugadores.

“Comenzamos jugando muy bien la eliminatoria, se notaba la mano de Quinteros, pero ahora se ve un equipo desganado, sin intenciones. No creo que todo es culpa de Quinteros y no creo que los jugadores se olviden de hacer su fútbol”, dijo Luis Rojas, hincha del Equipo de Todos.

Lo que sucedió por muchos años en Europa y en los países desarrollados -futbolísticamente- de Sudamérica, ya está latente en Ecuador. El fútbol si no es “bonito”, no vale, es pifiado, criticado e inapetente. Y si viene con derrotas: un calvario para las figuras.

Sampaoli sembró, Quinteros dio el fruto

Al Bombillo se lo caracterizó en los últimos años por tener un fútbol protagonista. La semilla que sembró Jorge Sampaoli en 2010 empezó a regarse con los años hasta obtener los frutos de la mano de Gustavo Quinteros. Emelec era sinónimo de buen fútbol.

Desde la época de Omar De Felippe que empezó a equilibrar sus líneas y ser más cauto, los hinchas, a pesar del tricampeonato, se quedaban con la desazón por la forma. Con Alfredo Arias, la situación no varió, Emelec renovó parte de su plantilla y el desempeño todavía no llena el vaso de conformidad.

“Es verdad que se han ido jugadores, pero el estilo ha variado mucho. No entiendo los cambios que hace Arias, ha mermado el juego de Emelec. Antes éramos protagonistas. Ahora es fácil sacarnos puntos”, dijo Guillermo Flores, hincha azul de 32 años.

El Ídolo y su bajón tras ser campeón

Barcelona sufre de este síntoma siempre que levanta una corona. Cuando parece que el equipo tendrá un gran arranque, resbala.

Tras ser campeón en 2012, Gustavo Costas encaró el 2013 con un equipo mermado por la salida de jugadores, no así Guillermo Almada, quien goza de una súper plantilla.

En 2016, Barcelona fue el equipo que mejor jugó, venció y arrolló a todos, no obstante este inicio contrasta con el ‘techo’ futbolístico que ha presentado el plantel.

“El hincha ecuatoriano le gusta exigir sin analizar. Creen que jugar bien es dar dos millones de pases antes del gol. Barcelona contra Atlético Nacional jugó su mejor partido del año y casi no tuvo la bola. Creo que ganar como sea te hace salir airoso en un juego, pero no alzar un trofeo. Yo creo en el proceso”, dijo Daniel Molina, hincha canario de 28 años.

El ‘Rey de Copas’ vive del recuerdo

La última vez que los hinchas de Liga de Quito sonrieron fue en 2015 con Luis Zubeldía en el banco.

Los albos ganaron la primera etapa y llegaron a la final, pero luego vivieron un 2016 de pesadilla: tres técnicos en un año y clasificado solo a Copa Sudamericana.

El club que hizo historia entre 2008 y 2010, no ha podido encontrar la senda, a pesar de que su dirigencia invierte. Para el hincha ver a Liga en la mitad de la tabla es un golpe duro.

“A Liga se le exige porque es un grande del país. El único con la Copa Libertadores en su vitrina, pero hoy no muestra calidad y da a entender que ya pasó su época dorada. La última vez que jugó bien fue en 2015, por eso llegó a la final, pero actualmente deja mucho que desear, por eso también la gente se ha desmotivado en ir a la cancha”, explicó Alex Tubay, hincha liguista.