Asciende a 272 la cifra de fallecidos que deja el peor sismo en casi 40 anos en Ecuador

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Asciende a 272 la cifra de fallecidos que deja el peor sismo en casi 40 anos en Ecuador

Muchos perdieron su hogar debido a la catástrofe.

La calle Pedro Gual en la ciudad de Portoviejo (oeste), una de las más afectadas, parece literalmente una zona de guerra: algunos edificios han quedado reducidos a escombros, otros están medio derrumbados y hay postes de luz tendidos sobre el asfalto, mientras vecinos y curiosos contemplan estupefactos la magnitud de la tragedia.

“Ya rescatamos tres fallecidos y creemos que hay de 10 a 11 personas más atrapadas”, explicó un miembro del cuerpo de rescate asignado a la búsqueda de víctimas en el Hotel El Gato, un edificio de seis pisos que se desplomó por completo, sepultando a personas y vehículos.

La situación en Portoviejo es tan delicada, que hay caminar por la mitad de la calle por riesgo de que colapsen las casas que quedan en pie, constató la AFP.

“Todo fue así tan rapido, no nos dio tiempo a nada. Le dije a mi esposa: ‘sal con los niños’ y ya no se pudo. Empezaron a caer esas paredes, como usted puede ver ahí. Tuvimos que refugiarnos en una esquinita, bajo un mueble”, recuerda el peluquero Fernando Chávez.

En el ambiente empieza a percibirse la descomposición de los cadáveres atrapados.

El terremoto de 7,8 grados -el más fuerte desde 1979- tuvo una duración de aproximadamente un minuto y afectó sobre todo a seis provincias de la costa ecuatoriana, de sur a norte.

Por ahora ha dejado un saldo de 272 muertos, 2.068 heridos y más de 189 réplicas de distintas intensidades.

“Dejó de gritar”

Han pasado varias horas desde que la tierra tembló con rabia el sábado sobre las 19H00 locales (00H00 GMT), pero los sobrevivientes siguen todavía aturdidos por el impacto, sin poder desprenderse del temor a nuevas réplicas.

“Cómo no voy a llorar, había una persona atrapada que gritaba pidiendo auxilio, pero después ya dejó de gritar. Ay, Señor, fue terrible”, dijo Nelly, una desconsolada mujer de 73 años, frente al destruido mercado de abastos del Abdón Calderón, en las afueras de Portoviejo.

“Fue horrible, primera vez que siento un sismo como éste, me pareció que duró como un minuto y medio. La casa parecía que se caía. Estoy sorprendida, no me imaginaba que esta ciudad quedara así”, declaró visiblemente afectada Bibi Macontos, de 57 años.

“Barrio Tarqui de Manta muy afectado. Pedernales destruido. Vicepresidente se dirige a Portoviejo”, informó en su cuenta en Twitter el presidente Rafael Correa, quien tiene previsto llegar este domingo al puerto de Manta, en la zona más impactada por el terremoto, de regreso al país tras una visita al Vaticano.

En Pedernales, epicentro del sismo, con playas sobre el Pacífico y fuerte actividad turística, las autoridades estimaban entre 300 y 400 muertos y una treintena de hoteles completamete derruidos.

En Guayaquil (suroeste), los locales y centros comerciales están cerrados. Hay pocas personas en las calles. Apenas unos curiosos caminan alrededor del puente que colapsó la noche del sábado, constató la AFP.

“Estaba con mi esposa e hija en el estadio, cerca del puente. La gente estaba tan asustada que no corríamos, pero mi nena se asustó y casi se mata corriendo por las escaleras del estadio”, remeoró a la AFP en Guayaquil Galo Proaño, un vendedor ambulante de 49 años.

20 veces más que en Japón

Correa, que anunció la activación de líneas de crédito de contingencia “por cerca de 600 millones de dólares”, dijo que la “prioridad inmediata” es el rescate de las personas entre escombros.

Para ello ha destinado a unos 14.000 efectivos de las fuerzas de seguridad y contará con ayuda de países como Chile, Colombia, Venezuela y España.

“Apoyo de rescatistas del exterior. En camino dos hospitales móviles. Electricidad lista sólo para ciertos sectores. Hay que ser cuidadosos por escombros y postes caídos”, tuiteó.

Y agregó: “Seguridad pública controlada. Albergues preparándose. Todo el país movilizado. Gracias al mundo entero por solidaridad”.

En su oración de Regina Coeli este domingo, el papa Francisco pidió por los ecuatorianos.

“Un violento terremoto ha golpeado a Ecuador, causando numerosas víctimas y graves daños. Roguemos por su población. Que la ayuda de Dios y de sus hermanos les dé fuerza y consuelo”, dijo Francisco.

El secretario estadounidense de Estado, John Kerry, también ofreció este domingo sus condolencias y afirmó la voluntad de Washington de asistir a las autoridades de ese país.

La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, expresó la solidaridad de la UE y anunció que se activó el mecanismo de protección civil para ofrecer apoyo.

Según David Rothery, profesor de ciencias planetarias en la Open University del Reino Unido, “el terremoto de Ecuador se produjo en tierra” y la energía total liberada fue alrededor 20 veces mayor que la del sismo en Japón la madrugada del sábado, explicó.

“No existe una relación causal entre los terremotos de Ecuador y Japón. Alrededor de veinte terremotos de magnitud 7 ocurren cada año en el mundo”, señaló el experto.