SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

expresionesr

Quien se arrepiente primero

Creado:

Actualizado:

En:

La guerra entre el presidente estadounidense Donald Trump y el dictador norcoreano Kim Jong-un por el programa nuclear se ha librado hasta el momento solo con palabras. Pero aumenta el riesgo de que, parafraseando a Winston Churchill, el “mucho hablar” se convierta en “guerra abierta”. Tras la segunda prueba de un misil balístico intercontinental de Corea del Norte, el Consejo de Seguridad de la ONU acordó por unanimidad imponerle nuevas sanciones, aún más estrictas. Sus medios de comunicación estatales difundieron la respuesta: “se emprenderán sin dudarlo medidas estratégicas y acciones físicas con la movilización de todo el poder nacional”. Al día siguiente, Trump sostuvo que se respondería a las nuevas intimidaciones de Corea del Norte con “fuego y furia como el mundo nunca ha visto”. Inmediatamente el país asiático amenazó con emprender un ataque “envolvente” sobre el territorio estadounidense de Guam. Trump replicó que su ejército está “completamente listo”. Al ir avanzando este intercambio de fuego retórico, EE. UU. habría estado preparando opciones militares para atacar a Corea del Norte. Según informe confidencial de la inteligencia estadounidense, este país ha logrado miniaturizar ojivas nucleares y puede tener hasta 60 bombas. Aumentan las apuestas en el juego de quién se arrepiente primero entre Kim y Trump. Resulta poco probable que realmente deseen la guerra. Mas, como concluyó el fallecido historiador inglés A. J. P. Taylor tras haber estudiado ocho grandes guerras desde fines del siglo XVIII, estos conflictos a menudo han “surgido más de la aprensión que de un deseo de guerra o de conquista”. Para lograr un final pacífico de la actual crisis, Kim deberá rebajar su hostilidad y el gobierno de Trump tiene que demostrar claramente que no busca un cambio de régimen, sino un cambio de política en Corea del Norte: su desnuclearización. Desafortunadamente, las señales que provienen de EE. UU. son todavía dispares. Es importante presionar a Kim para llevarlo a la mesa de negociación, pero esta presión debe calibrarse más cuidadosamente. Si EE. UU. da la impresión de buscar un cambio de régimen o una guerra preventiva, será más probable que un Kim despavorido reparta golpes a diestra y siniestra. El objetivo debe ser relativo, no absoluto, procurando seguridad para ambas partes. Resulta crucial para este objetivo mantener un riguroso control civil de los militares. La I Guerra Mundial estalló en gran medida por la militarización del proceso de toma de decisiones políticas. Al no desactivar el piloto automático de los procesos nacionales de movilización militar, los líderes políticos europeos permitieron que se produjera una reacción internacional en cadena. No quedaba mucho espacio para la diplomacia una vez desencadenado el proceso hacia la guerra. China también debe desempeñar un papel fundamental. Actualmente podría estar utilizando una táctica: a través de sus medios estatales declara públicamente que Corea del Norte no debería contar con su apoyo en un conflicto militar generado por sí mismo. Ni Trump ni Kim parecen contar con el capital político necesario para impulsar un tránsito desde las amenazas militares hacia las soluciones diplomáticas. ¿Actuará China como el estabilizador regional?

tracking