Protestas. La Policías dispersó son gases lacrimogenos una manifestación opositora en Caracas.

Con antimotines bloquean la marcha contra Constituyente

50 civiles fueron encarcelados por orden de tribunales militares venezolanos, según una ONG.

Fuerzas antimotines dispersaron ayer con bombas lacrimógenas una marcha de miles de opositores que rechazan una Asamblea Constituyente convocada por el presidente Nicolás Maduro, enfrentado a una ola de protestas que en casi 40 días deja 36 muertos.

Manifestantes encapuchados respondieron con piedras y cocteles molotov, en choques que se registraron en el este de Caracas y que se mantenían al final de la tarde cerca de la base militar La Carlota.

Tambien hubo enfrentamientos en los occidentales estados Mérida, Lara y Zulia, en cuya capital Maracaibo los gases afectaron incluso una zona escolar.

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) llamó a sus seguidores a marchar hacia el Ministerio de Educación para argumentar allí su rechazo a la Constituyente, tras marginarse de una reunión en el palacio presidencial de Miraflores, donde el gobierno recibió críticas de algunos movimientos políticos.

“Eso no es una Constituyente, es una farsa, una estafa, un truco para perpetuarse en el poder. El voto es la única salida a este desastre en Venezuela”, declaró en la marcha Julio Borges, presidente del Parlamento, único poder controlado por la oposición.

En Miraflores, el ministro de Educación, Elías Jaua, delegado por Maduro para impulsar la Constituyente, pidió a la MUD reflexionar y aceptar un diálogo. Al final de la tarde, recibió una carta de la oposición que él interpretó como una “excusa” para “seguir en la violencia”.

Jaua afirmó que los partidos políticos serán escuchados por el Gobierno y podrán hacer observaciones y críticas “para nutrir el debate”, y reiteró que Maduro decidió iniciar este proceso para cambiar el ordenamiento jurídico interno “frente a la imposibilidad de poder tener una interlocución válida” con la MUD.

Con banderas venezolanas y letreros que rezaban “No más dictadura”, los opositores, que iniciaron sus protestas el 1 de abril, exigieron una vez más la salida de Maduro del poder.

En el centro de Caracas, se concentró una multitud de chavistas. “Estamos defendiendo la Constituyente para profundizar la revolución de Hugo Chávez”, dijo el joven Alejandro Seguías, al señalar que Maduro reforzará la Carta Magna impulsada por el fallecido presidente socialista (1999-2013).

Tras las reuniones con sectores sociales, el mandatario presentará las bases de elección de los asambleístas de la “Constituyente popular”, que -asegura- “rompe los esquemas de la democracia formal burguesa”.

Pero la oposición también tiene entre sus seguidores a estudiantes, trabajadores, empresarios y otros sectores sociales, que rechazan participar en el proceso por considerarlo un “fraude constitucional”.

“Estocada por la espalda”

El gobierno de Venezuela calificó ayercomo una “estocada por la espalda” el rechazo del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, a la Asamblea Constituyente propuesta por su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, frente a la crisis del país petrolero.

“Santos traiciona la historia común de independencia y libertad, al tiempo que da una estocada por la espalda al país que lo ayudó a construir la paz”, señaló un comunicado de la cancillería venezolana. El texto hace referencia al acuerdo de paz firmado el año pasado entre el gobierno de Santos y la FARC tras cinco décadas de conflicto.

“No es la salida adecuada”, había dicho Santos al ser consultado en una entrevista con RCN Radio sobre la Asamblea Constituyente “popular” que planteó Maduro la semana pasada.