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Mas anos, mas dificil morir
La esperanza de vida en el mundo ha aumentado en torno a los cinco años desde el 2000 y se prevé cinco años más para 2030.

La esperanza de vida en el mundo ha aumentado en torno a los cinco años desde el 2000, lo dice la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se trata del crecimiento más grande desde la década de los 60 y se prevé que aumente hasta cinco años para 2030.
Cada vez vivimos más y esta es una gran noticia para aquellos que sueñan con vivir más de la cuenta, para aquellos que sienten que están llegando a su límite y para aquellos que confían en que la ciencia, un día, logrará evitar la muerte.
Pensar en que en algún momento serán muchos los que superen los 100 años no es descabellado. Ya hay quien lo ha conseguido; el récord oficial lo ostenta Jeanne Calment, que murió a los 122 años. Aunque también hay quien aseguró tener todavía más edad, como el autoproclamado como el hombre más viejo del mundo, que falleció en 2017 con 146 años.
Lo más importante es que la ciencia apunta a que todavía no hemos llegado al punto máximo de la longevidad humana. Esto lo dice un estudio publicado en la prestigiosa revista Science, que ha analizado la progresión de la tasa de mortalidad a lo largo de la vida.
Según la investigación, los picos se sitúan en la infancia, en torno a los 30 años y se dispara entre los 70 y 89 años. Sin embargo, superados los 100 años, la curva deja de aumentar, se estabiliza”, afirma Kenneth Wachter, demógrafo de la Universidad de California en Berkeley y uno de los autores del trabajo.
A pesar de que los expertos no explican por qué se estabiliza la tasa de mortalidad en edades superiores a los 100 años, es decir por qué morir se vuelve más difícil, sí afirman que la humanidad no está cerca de alcanzar un punto máximo en la expectativa de vida.
Pero no se haga ilusiones, no va a vivir para siempre. Al menos no hasta que alguien encuentre la cura al envejecimiento. Los investigadores explican que una tasa de mortalidad que se estanca no garantiza que alcanzar el récord de longevidad sea fácil.
Por otro lado, aunque nuestro organismo tiene, aún, mucho potencial de mejora, hemos limitado nuestras posibilidades en lo que respecta al rendimiento físico. Es la desalentadora conclusión de una revisión de más de 160 estudios que recogen datos de los últimos 120 años, realizada por investigadores franceses y publicada el año pasado en la revista Frontiers of Physiology.
Los cambios medioambientales y climáticos tienen mucho que ver. “A pesar del progreso científico en alimentación y sanidad, la sociedad moderna ha permitido que la especie llegue a su límite”, explica Jean-François Toussaint, de la Universidad de París Descartes.
¿Seremos testigos de la muerte de la muerte?
La ciencia y la tecnología están acelerando muy rápido los procesos. Como el genoma humano; el primero costó más de 1.000 millones de dólares y se tardó 13 años para secuenciarlo. En 2018 se puede secuenciar por 800 dólares en un par de días. En una década pasará a costar 10 dólares y se hará en un minuto. Estos son los cambios exponenciales que permiten que se avance muy rápido. Las fechas son extrapolaciones; en ningún lado está escrito lo que va a ocurrir en 2020- 2030, pero parecen extrapolaciones razonables basadas en los cambios actuales.
Se espera que para el 2045, la medicina pase de ser curativa a medicina preventiva y ya no solo podremos curar, sino prevenir antes de que aparezcan las enfermedades. Para José Luis Cordeiro, uno de los autores de ‘La muerte de la muerte’, morir será opcional o consecuencia de algún accidente. “Desde el punto de vista biológico no vamos a envejecer y ese es el punto clave. Vamos a detener el envejecimiento e incluso vamos a rejuvenecer a las personas”, explica el investigador y docente de la SingularityU en su libro.