
Ampliacion vial, solo un parche al trafico
Los urbanistas mencionan al uso priorizado y mejora del transporte público como una de las soluciones que llevaría a los guayaquileños a dejar el carro en la casa y así disminuir el tráfico.
Son las seis de la tarde y la ciudad está llena de carros. No hay una vía principal por la que se pueda cruzar sin tener que quedarse estancado en el tráfico y eso genera una serie de malestares en los ciudadanos.
“En Guayaquil ya no importa si es época de vacaciones, del colegio o viernes de temporada... el tráfico es terrible desde temprano”, dice Peter Baquerizo, quien vive en el sur y cada día debe conducir hacia el centro de la urbe.
Un panorama similar se vive por las mañanas, entre 07:00 y 09:00, y al mediodía hasta casi las 13:30. Un choque o daño de un carro, la avería de uno o más semáforos, el cierre parcial de calles o incluso la lluvia pueden empeorar la situación.
“El tráfico en Guayaquil cada vez está más caótico y a todas horas, ya no entran más carros en esta ciudad”, opina Flavio Ramos, otro conductor.
Las avenidas más conflictivas son la Francisco de Orellana, Plaza Dañín, las Américas, Víctor Emilio Estrada, Circunvalación Norte, Carlos Julio Arosemena y Menéndez Gilbert. En la mayoría de ellas la Autoridad de Tránsito Municipal ha ejecutado cambios de sentido en calles aledañas, restringido los giros o realizado ampliaciones de carriles que, a decir de los expertos consultados por EXPRESO, solo representan parches que solucionan temporalmente el problema del tráfico en la ciudad.
El último caso es el de la apertura de un tramo de la calle García Moreno, desde Hurtado hasta 9 de Octubre, y que hasta febrero pasado era solo para uso peatonal. “Querer regresar, retroceder para dar paso a los autos es no tener ideas de lo que hay que hacer en urbanismo”, dijo en ese entonces David Hidalgo, miembro del colectivo Espacios Públicos Libres, que llegó hasta el sitio para intentar detener -sin éxito- el inicio de la obra.
La arquitecta Natalie Wong explica que si bien es cierto que el aumento del uso del carro se debe en gran parte al incremento de habitantes, ella considera que también se relaciona a las pocas o ineficientes medidas que se han tomado para disminuir el congestionamiento, especialmente durante las horas pico.
“La ampliación de calles para el tráfico sí va a funcionar, pero de aquí a un par de años, va a quedar obsoleta nuevamente. Y otra vez se tendrá que gastar, y ampliar hasta que ya no haya dónde más... El número de vehículos va a incrementar, la población también y de una u otra manera se va a afectar a los ciudadanos por quitarles ese espacio necesario en las aceras”, menciona.
Según cifras de la Autoridad de Tránsito Municipal, en la ciudad circulan alrededor de 475.000 vehículos, 115.000 carros más que en 2011, año en el que la Comisión de Tránsito del Ecuador registraba alrededor de 360.000 , y el doble del inventariado hace 20 años. Un crecimiento significativo que va dejando a las calles de la ciudad cada vez más estrechas.
Felipe Espinosa, planificador de ordenamiento territorial, coincide con Wong y añade que al exceso de parque automotor se suma la mala distribución de actividades económicas de gran tamaño en la ciudad, como centros comerciales.
“Se permitieron actividades económicas y residenciales (uso de suelo comercial) de forma apiñada, no se planearon de forma escalonada. Todas salen directamente a las avenidas, debiendo salir a una vía de servicio. Ahí están las consecuencias de los atascos de tráfico en la avenida Orellana y en la Menéndez Gilbert”.
El urbanista Carlos Jiménez reitera que la prioridad de la Alcaldía siempre debe ser el peatón, después el transporte público, luego la bicicleta y por último el carro. Con ese planteamiento, asegura, el siguiente paso es reordenar el uso de suelo. “Es probable que en el corto plazo algo alivie la apertura de calles, pero los negocios y residentes comienzan a reubicarse cerca del flujo de tráfico y siguen los problemas. Se arregla y por otro lado aparece, y vuelven a parchar. No hay planes a largo plazo”.
Freddy Granda, jefe de planificación de la Autoridad de Tránsito Municipal explica que los trabajos de rediseño y ampliación no son improvisados y responden a una necesidad urgente de buscar soluciones al tráfico vehicular.
“La anterior administración del tránsito no hacía proyectos viales, es decir, obras civiles y proyectos de reordenamiento vial como lo hace la ATM. Cuando el tránsito crece, las vías se congestionan, por eso hay que tomar permanentemente medidas de tránsito. En todas las ciudades del mundo se buscan soluciones, no solo en Guayaquil. Los proyectos que tenemos son integrales”.
Granda también considera que llegará un momento en el que ya no podrán recomendar al Cabildo ampliar más calles, por lo que están realizando estudios para construir soluciones elevadas en avenidas muy congestionadas.
“Actualmente la cola vehicular en la Francisco de Orellana tiene más de 400 metros en ambos lados. Si usted circula a las 19:00 va a encontrar un atasco al llegar a la Rodolfo Baquerizo. La solución ya ahí es hacer algo elevado, que es lo que estamos coordinando con el Municipio de Guayaquil”.
Priorización del uso del transporte público
Los urbanistas mencionan al uso priorizado y mejora del transporte público como una de las soluciones que llevaría a los guayaquileños a dejar el carro en la casa y así disminuir el tráfico.
Fernando Amador, director de transporte público de la ATM, asegura que ese precisamente es el objetivo de los corredores viales que se están implementando en la ciudad.
“El 70 % de la población se traslada en transporte masivo. El proyecto de reordenamiento de buses urbanos está para tres años. Habrá 15 corredores, se instalarán paradas en toda la ciudad. Con esto se creará un cultura de orden en el conductor y usuario, para que eviten tomar vías en donde se da preferencia a los buses”.
Amador menciona que el uso de la bicicleta como transporte es un tema de análisis, pues hay que realizar estudios sobre el uso masivo de este vehículo. CBS-EOS